Monday, April 7, 2008

Wifredo Lam en MAM (parte III): La Noche, el Universo de Lam

(untitled 1942. Collection of Ramon and Narcys Cernuda )
La Noche de Wifredo Lam


La obra de Wifredo Lam en su cúspide de más relieve y de más penetración visual, se nutre y se caracteriza por la persecución rítmica de los instantes de la noche: el poder de capturar lo instantáneo y lo fugaz. Lam penetra en la índole de la noche, no en la ciudad o las noches subterráneas de un Francisco Goya, ni en los recorridos moribundos de Baudelaire, sino la noche de la jungla o del "monte" en su ascendencia mas intima, como lo definió la Doctora Lydia Cabrera. Y es que en Wifredo Lam, como muy pocos en la historia universal de la pintura (moderna y antigua) hace presencia de un mundo figurado; un mundo ininteligible, aunque este mundo es el mundo mas "real" y maravilloso. Solo podemos recordar, con el pretexto de hallar analogías, el mito de la creación de la pintura en una de las fabulillas de Ovidio; donde se narra el origen de la pintura. Que provocó ese origen, cual fue el impulso para que surgiera la pintura? Se dice que, un joven con la tristeza y soledad de haber presenciado la partida de su único amigo, decide entonces trazar su silueta y su forma con un color en la pared de una cueva. El origen de la pintura, podríamos decir, que es desde sus orígenes, un impulso creativo y enérgico a conservar el "pasado", el instante memorable en su esencia, pero con un recuerdo que brilla por el mimesis y por su fijeza movediza. La pintura de Wifredo Lam recupera o cobra sentido solo cuando se interpreta como un vuelo hacia atrás; un vuelo hacia los orígenes de la primera concepción del Adán – una regresión en tiempo y espacio como bien indica el Ángel Plástico de Paul Klee.


Cual es el ambiente de Wifredo Lam, entonces? La noche. Pero no una noche común, sino la noche en que el ser se convierte en naturaleza y en pájaro, en sonidos, en claves que solo pueden entender las otras fuerzas naturales, como el río, la yerbas malas que solo crecen en las torcidas raíces de los árboles y la fuerza de comprender el sonido de las cosas. En este sentido transcendencialista, en cada de las pintura de la etapa intermedia de Lam, la idea de la noche como unión del hombre con su pasado centraliza su obra para acentuar un origen y un punto de partida. El ejemplo de esta estética culmina en la famosa "Jungla" en MOMA, o en los vuelos de los pájaros del "Tercer Mundo", ambos lienzos ausentes de la exposición por muchas razones. Pero si abundaban en la exposición del MAM, muchos de los lienzos de la etapa más rica de Lam – los años cuarentas. Muchas de estas obras son interesantísimas en cuanto a la técnica. Primero, Lam hacia un uso delicado y perspicaz del "papel cartucho"; algo que aprendió de los cubistas. Este material de relieve al fondo, da motivos táctiles para pensar que hemos entrado a una jungla, donde la madera, o el color de la madera, se confunden con el bosque y su noche. Los colores de Lam son aguados y se puede observar como comienza a dar brochazos y pinceladas desde los extremos ulteriores del lienzo, para que la pintura chorree cuesta abajo, pues Lam era entusiasta de una pintura licuada y muy diluida. Aunque no fue el primero ni el ultimo en realizar tales discreciones o manías dentro del acto visual, Lam también solía invertir el lienzo y pintar por el lado áspero de la tela, una astucia que le permitía crear un efecto "mágico", y pudiéramos decir también, semi-fotográfico (como el vivido jugo de la tela "Fond Jaune"), de sus cuadros. Siguiendo su afán de leit-motiv de pintor o más bien "carcelero" de la "natch"; el uso de la línea en sus cuadros es uno de los más llamativos y complejos que ojos humanos pudiesen ver. Si ya hemos dicho que en los cuadros matissianos y expresionistas, Lam era practicante de la ancha línea; en la etapa de los años cuarentas, aprovechará la concepción temática para reducir la línea a movimientos fugases que bien simulan algún parecer con la tradición caligráfica china o japonesa. Las sombras y las líneas se dilatan y se confunden, las líneas que corrían encorvadas por la derecha del cuadro llegan a perderse en la proximidad de la figura de un bicho o de uno de esos seres antropomórficos. Lam, confunde todo; y esto es en su aspecto más viril y nupcial, la esencia de la noche: confusión, ambigüedad y música. Al unir la línea con el fundo, y las figuras con sus contornos, Lam brinda una cualidad musical (si tenemos en cuenta las teorías estéticas de Walter Pater y B. Croce, quienes dicen que el arte mas supremo debe confundir el fondo con lo externo para producir las esquematizaciones de la música [ejemplos: End of Thether de Joseph Conrad, las mermeladas coloridas de W. Kandinsky). Lam, como en la poesía de Nicolas Guillen, roza con lo música del rito de la noche. El primer rito, en su voz primera.



















La jungla -1943

Lam empieza por penetrar la noche, en la noche de los pinceles; y termina plasmando en el cielo de su tela todos los recuerdos que ahora quedan en la memoria de un hombre que también deja de ser hombre para comenzar a ser artista. Un artista no en el universo, sino en el "Multiverso" del Ser.

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