Monday, April 7, 2008

Wifredo Lam en MAM (Parte I): La Mujer, Lam Pintor Visionario






































(Mujer Sentada. 1943. Oil on paper mounted on Cardboard. Cernuda Art)

Con enormes ganas, con temblorosas ganas, al fin se terminó el primer término escolar de la primavera en la Universidad de la Florida y embarque con mis amigos rumbo al sur por la carretera. Todo viaje es también un viaje interior; o parafraseando a Don Miguel de Unamuno, una ojeada al paisaje del alma. Decía que mis ganas por terminar la escuela eran enormes porque desde el primero de Marzo en el MAM (MUSEUM ART OF MIAMI) se celebra una de las exposiciones más grandes de la obra de nuestro cubano, Wifredo Lam. Lam como un Shakespeare o un Hitler, ya ha sido agotado – ósea, lo que quiero decir, que las palabras en torno a la figura y la obra de Wifredo Lam ya sobrepasan la obra y la figura de Lam (algo análogo es Shakespeare o los Cubanologos que practican esta aventura en las pastelerías de Miami). Este es el fetichismo cultural de nuestro tiempo: consumir las figuras monumentales y después destruirlas con grandes olas de información y de fabulaciones. Como todo se ha dicho de Lam, yo solo aludiré hacia algunos pareces, algunas pareces muy íntimos y personales en cuanto a mis observaciones. Espero que nada aporte al "gran debate" erudito de Lam, ya que estos debates son artificios de los mismos académicos y que solo ellos entienden. La vida física del artista es fácilmente reducible a una ficha o un chorro de palabras licuadas, y pues aquí vamos: Wifredo nace en Sagua la Grande, Cuba a principios de siglo (1902), su padre, Yam Lam, era un chino de origen cantones, que seguramente fue parte de la gran oleada migratoria hacia la isla del siglo XIX en busca de oportunidades económicas y del buen vivir caribeño (la vida tropical de Cabrera Infante! La vista del trópico!). Su madre, Ana Serafina fue la hija de Matonica Wilson, una gorda enorme, pintoresca santera de los Orishas y curandera en los rituales sincréticos de la religión Afro-Cubana. De 1918 al 1923, Wifredo Lam incurre al riguroso estudio de las artes plásticas en la Escuela de Bellas Artes de la Habana. Posterior a sus estudios en la capital, Lam se traslada al viejo continente en los anos 20s y 30s en el puro apogeo de la guerra civil española y del florecimiento de muchos de los juveniles y fácilmente pedantes movimientos vanguardistas que unían a todos los "ismos" (futurismo, ultraísmo, dadaísmo…ad infinitum). Es allí, en Europa, donde Lam traba una amistad un tanto falsificada o llevada por vía de las "mascaras" con los grandes jerarcas de la esfera cultural Parisina y Madrileña: Alejo Carpentier, Andre Bretón, Salvador Dalí, Man Ray, Desnoes, Fernand Leger, Braque, Miro, Gris, Malraux, George Perec, Claude Levi-Strauss y su Maestro Pablo Picasso. La temprana influencia de estos artistas en la obra de Lam es notable, ya que al contemplar las prematuras obras de Lam estamos frente a un artista en metamorfosis, un arista aun en busca de un lenguaje pictórico y de una expresión intima. En 1941, Wifredo regresa a Cuba por las ráfagas y las presiones del estallido de la Segunda Guerra Mundial. Su regreso a Cuba marca la etapa madura y más creativa de Lam (La Jungla, La silla y la originalísima síntesis del cubismo con su primitivismo), donde al lado de los teóricos del Afro-cubanismo como Lydia Cabrera, Fernando Ortiz y Carpentier, le forjan el camino a un Lam, quien ya se convertían en figura de índole mitológico (ósea, producto capitalista), como hoy le conocemos. En 1982 Lam muere en Paris. Hoy en día su segunda mujer, Lou Lam, es la heredera legitima del corpus artístico del artista y única certificadora, si el vocablo es posible, de sus cuadros y demás. Hasta de lo mas minimo que lleve la firma infantil de "L-A-M".












(mujer sentada - de la epoca Matissiana de W.Lam)





(la mujer como caballo)
En las artes, tanto en la literatura como en la plástica, el proceso critico de reducir a un artista o a un escritor a un solo "estilo", no es mas que un reductio ad absurdum, ya que nadie es un plano sino un poliedro. Bien lo dice Michel Foucault en su ensayo, Que es un autor?, donde se arguye que, la clasificación de los autores, por un tono, un estilo, una temática o una dirección lineal no es mas que una falsificación del verdadero cuerpo estilístico de un autor, que posiblemente sea mas prolífico y certero. Este método (practicado y elogiado todavía hoy) tiene su residencia histórica en el Medievo por Santo Jeremías cuando analizaba con su hermenéutica los fragmentos apócrifos y otros textos de las antiguas escrituras. Explico esto porque mucho de lo que se ha dicho de Wifredo Lam, es concordante con esta tesis reduccionista o monolítica de la crítica mas aserrada, como por ejemplo: "Wifredo Lam is a Cuban Picasso" o "Lam is about magical realismo". . Reducir a Lam a la influencia Africana o a Pablo Picasso es en si prestar atención a solo una veta de la esencia de Lam, pero nunca estas declaraciones llegan a componer o analizar que representa la obra de Lam dentro de nuestra tradición artistica desde el renacimiento, o en términos de la evolución de la pintura en Cuba (Guy Pérez Cisneros). Wifredo Lam como artista se identifica con las mascaras y con muchas hábiles maneras (no, un lenguaje o muchos lenguajes) de expresar el tiempo primordial del hombre; su tiempo pre-natal o pre-lingüístico, he ahí que no hay en Lam un lenguaje temático monolítico ni lineal.














(El Horror de las Mujeres) (Las Casas colgantes de Cuencas)

Al entrar al primer salón de la exposición del Maestro Lam, bajo el nombre de lucro para atraer las masas, de "Wifredo Lam in North America", en el Museo de Arte de Miami, me veo antes sus primeros cuadros con figuras muy matissianas; todos los colores muy llamativos y fosforescentes de los fauvistas, las anchas líneas aguadas, y los expresiones faciales maniqueístas de la influencia de Matisse. Nada de esto tiene valor de un "Lam" solo la firma, pero si tiene la importancia de ilustrar como Lam pudo manejar los estilos más vigentes de su tiempo, pensé. Seguí caminando, y en un rincón de la pared adyacente al Matisse me topo con dos cuadros de los anos 20s: "Las Casas Colgantes de Cuencas", y "Horror de Mujeres". Dos piezas expresionistas donde la influencia de Francis Picabia (artista posiblemente cubano; yo mismo he revisado cautelosamente toda la bibliografía de este artista y reuní comentarios sobre su genealogía – ver mi "Francis Picabia: en torno a una Arqueología de Picabia en Cuba), por la transparencia de las caras y la simulación de los ojos y de las bocas como muñecos pálidos en estado incongruente entre la ansiedad y lo idílico. El cuadro de las Casas de Cuencas, es una pieza muy rara y no muy vista, aunque se calculan que existan muchos otros realizados por el mismo Lam, inspirados por este paisaje en el cual Lam aprecio en su estancia en Europa. Pero aun mas impresionante es su lienzo expresionista, "Horror de Mujeres", una tela aterradora que aun muchos eruditos desconocen los móviles de su ejecución. Una obra no muy grande, (30 x 50), el intenso cuadro retrata a dos mujeres de trenzas doradas con un niño en las brazos, mientras en el fondo predomina un paisaje negro, campestre y apocalíptico, donde como en las obras pre-surrealistas de los jardines dionisiacos de Jerónimos el Bosco o el lienzo de el "Triunfo de la Muerte" de Pedro Brueghel el Viejo, el tumulto y la confusión hace que el espectador continúe desentrañándome las pequeñas escenas violentas dentro del gran paisaje de la obra. Me sentí (creía que me sentía) como si yo fuera también parte de todo ese tumulto de espanto y patetismo: un hombre se tira de una escalera después de ser decapitado, mujeres con sangre corren por unas escaleras de piedra, hombres con enormes garrotes se dan golpes en un gran peldaño a la izquierda del cuadro; mientras que un enorme pie blanco, como salido del cielo, cae en campo como para hacer estremecer aun mas los caóticos tiempos que viven las mujeres y los hombres en la tierra. Ahí estuve yo, parado como un "palo de poste" como se dice en Cuba, maravillándome y deleitando a mis pupilas con la intensidad de esta pintura no muy conocida para los no muy familiarizados con el Catalogo Razonado de Wifredo Lam. Fue en esta obra creo, donde estaban ya las confluencias y los filtrajes de todas las fuerzas de la pintura de Lam; un mundo bizarro porque desgarra lo humano, un mundo que carece de lenguaje para poder comunicarse con el espectador y así poder significar algún concepto sobre la condición o naturaleza humana: el estado de hostilidad de Hobbes. Lam, nunca pretendió la denuncio; sino que realizo desde sus tiempos mas tempranos la pintura por la pintura (le art pour art), y quiso desarrollar el lenguaje oculto de las cosas, trasladando todas estas emociones hacia un complejo universo de colores y formas – el 'horror' de estas mujeres como se vio en el lienzo, es una fabulación de la realidad o una realidad revestida en horror. Aunque se debe observar que Lam, en estos tiempos no tiene mucha idea de lo que serán los pequeños murciélagos y los "jugos" que caracterizan su obra mas madura, ya en las casas de Cuencas y en este sorprendente lienzo expresionista, están todas las energías de una potencia de una plástica original que brota de ambigüedades y claroscuros; pues es aquí donde Lam se desprende de lo humano para olvidarse de la guerra, de su realidad, quizá de el mismo. "Toda arte, es una venganza en contra de la realidad, es una respuesta, y un olvido" – así sentenciaba mi querido Mario Vargas Llosa. Lam ejecuta esta empresa en este cuadro tan vituperante abundado por las agonías y los llantos…cuadro que ahora visualizo – con sus carmelitas, marrones, negros y colores monocromáticos que tanto caracteriza la pintura de expresión alemana desde las mordaces litografías de George Grosz a los paisajes de batallas de guerra de Otto Dix, cuales conjeturo Wifredo haya visto en Paris o en España.
Todo pintor tiene su símbolo o su metáfora central como eje de su obra orgánica. La metáfora o la imagen central de Wifredo Lam, me aventuro a decir que es la mujer. Aun cuando los cuadros de Lam estén habitados por un jugo, por un caballo, por un bicho volador; la mujer es la esencia de sus figuraciones o más bien "desfiguraciones". Ya en el prematuro lienzo del "horror de las mujeres", Lam se preocupa por una naturaleza que le es ajena y toda su vida trata de comprender en su mundo pictórico mas profundo. Helena Lam, su primera espesa, cuenta (My Life with Wifredo Lam), la obsesión de este con las mujeres y por la mirada (la vista/la pintura) de las mujeres. En este aspecto Lam difiere enormemente de otros grandes artistas de la plástica cubana, como Carlos Enríquez, a quien podemos imaginar en el Huron Azul copiando los cuerpos de sus modelos con su fiel trazo. Para Lam, la mujer es símbolo de algo mas que lo que representa la mujer; la mujer para Lam vendría siendo un símbolo de lo caótico y de lo que uno debe penetrar para morir y perderse (la jungla, el monte, la noche), la mujer que al procrear también destruye y sentencia a la muerte a todos los hombres (como en aquel poema Anglosajón donde se dice que los hombres nacen con su choza bajo la tierra, o la misma axioma de Montaigne cuando dice: "naces para eriges tu propia muerte") después de darle su vida, ya que el hecho de darle a algo vida es también darle muerte (la dialéctica). Lo excepcional de Lam es que no reprocha a la mujer, sino que la maneja con el fin de convertidla en el símbolo mas puro, en un símbolo virginal, un símbolo secreto – solo para el. Como en una Nébula mas recóndita, ya todo el Lam que será esta en estas dos piezas: "Las casas colgantes de Cuencas" y su primera gran obra, "El Horror de las Mujeres".

4 comments:

rubenarteobras said...

Mira tu Gerardito que ya estás en la cúspide de la info. estaba buscando pal´trabajo que redacto y me topo con este esnsayo en primera plana del google, está muy bien. Un abrazo desde Asturias. Continúa salvando la cultura cubana. Rubén

Esteban said...

Buenas, disculpa la inquietud, tengo un cuadro de Wilfredo Lam, como podría hacer para tasarlo? hay alguna asociación que lo haga? MUCHAS GRACIAS.

Esteban.
(emrc_3675@hotmail.com)

Gerardo Muñoz said...

Hola Estaban. Mira puedes contactar a unos de los galeristas mas importantes de pintura cubana, Ramón Cernuda. El valora la obra y certifica, aunque por lo ultimo que he oido todas las obras de Lam tienen que pasar por manos de su viuda o hijos. Aqui te pego su informacion y su website para que logres contactar:

Telephone: 305-461-1050
Email: cernudaarte@msn.com

un saludo,
Gerardo

juanso5 said...

buenas tardes. yo tambien tengo un cuadro de wilfredo lam y quiero saber con que otra persona o institucion me puedo contactar para tasarlo y certificarlo, o alguien sabe como me puedo contactar con lau laurin o alguno de sus hijos.
muchas gracias