Thursday, August 28, 2008

La poséis de Mnemósine: sobre Javier Almuzara


"He [the poet] has tasted the love of woman that kills remembrance
and the finest story of the world would never be written"
- Rudyard Kipling, The World Finest Story
"El Presente esta solo/ la memoria erige el tiempo"
– J.L. Borges, El instante
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En la Teogonía de Hesiodo, la Μνημοσύνη (Mnemósine) no es la figura del arquetipo poético, sino la figuración de la Primera Autoridad. La firma, el signo, la traza que sella y que crea la potencial de la legitimidad de la voz de un texto. El poeta solo puede hablar a través del texto, como Eco, que solo termina hablando cuando Narciso repite las palabras hacia el lago (espejo). Mnemósine engendra al poeta, al efebo que después pide que lo reconozcan y que lo acojan como en la maternidad naciente; solo posible con la forma de féminas. Para Mallarme fueron encarnaciones de las ninfas. En la tradición Órfica los poetas toman del agua del río de Léete para no solo pedir permiso, sino para llevar consigas la significación de la Mnemósine. El origen, es la falacia originario – ha dicho Nietzsche; pero desde esta marca en la memoria del Occidente, la poesía o el pensamiento lírico, desde Orfeo y Lucrecio hasta Ángel González o hasta tu mismo (lector que desconozco y que me río de ti) ha sido la meditación, la extracción, y la producción de la materia de la memoria: la repetición de Mnemósine. Dejemos a un lado la filosofía de la poesía, o la poesía de la filosofía, u otras transversales para un recorrido por la pedrada y áspera región española.

España, es la suma de una constancia agresiva en su tradición lírica. Recordando al mismo Octavio Paz, la literatura española es una de las más ricas y exuberantes de las historias de las literaturas (aquí el plural une y no segrega). La literatura española por momentos epistémicos irradia una luz de fecundidad o de eyaculacion literaria sin límites. Los grandes momentos españoles sin embargo, generan momentos de gran vacío o de 'horror vacui' que tanto Pascal como Bruno persiguieron. El Siglo de Oro produjo a Don Luis de Góngora, a Francisco de Quevedo, a Sor Juana Inés de la Cruz y a Torres Villarroel. Para que hablar de la Generación del 27/Generación del 98'. La poética española resurge en los años marcados por la posguerra con la heterogenia agrupación sinfónica de Goytisolo, Carlos Barral (además de editor fue un gran poeta), Jaime Gil de Biedma y Ángel González. Bien pareciera que la cultura ibérica carece del espíritu individual o atómico que comenzaba con el Romanticismo Alemán de un Novalis moribundo y solitario de la naturaleza.

El caso español es siempre múltiple o de multiplicación de las voces en su tradición lírica, donde el 'yo' se dilate para su auto presentación de los 'nosotros'. La carga enérgica de los grupos es comparable al famoso epíteto de Kant donde el filosofo alemán revela, con una metáfora, el ejercicio del pensar filosófico: "Dentro de un cielo oscuro empiezan a brotar chispas de fuegos artificiales". Si la poesía española es una vasta esfera negra, existen a través de su historia una explosión poética en las instancias de la muerte. Ya bien decían los Griegos: "Los Dioses hacen el dolor y el sufrimiento para que los hombres puedan cantar". La poesía en la tradición hispánica es la figuración, la alegoría, el archivo de lo interno con las secuencias sociales del presente: Inquisición, Guerra de Cuba y Norte America, el Franquismo. El vinculo entre las crisis sociales y la poesía en España dialogan al reverso, la correspondencia aquí es visible aunque no universal (algo que el mismo Roberto González Echevarria ha buscado en vano y no ha podido encontrar). La catástrofe por un lado; la lucidez en la otra (¿o la misma?).

Segunda nivel/plataforma social:/. El vivir en el siglo XXI promete nuevas problemáticas en el posmodernismo. La era de la reproducción digital se presenta como una prueba para el poeta – la diseminación del río de Mnemósine se ha secado y se ha multiplicado, pero como en un espejo es siempre otro y no el mismo. Adorno sentencio después de la guerra en el exilio, que escribir poemas era solo una 'canallada'. Celan no vaciló en escribir poemas. Se repite esa afirmación en estos tiempos donde la imagen lacera y une a la imagen poética del recuerdo (la imaginaria primera imagen de Mnemósine). El cambio es plural, pero las trazas están en la tecnología, la techne que se desarrolló geométricamente opuesta al trabajo del hombre desde el Paleolítico. En la cultura Occidente Aristóteles, Platón fundaron el mito de Homo Faber; pero para el siglo XXI Bernard Stiegler ha señalado que la dirección del techne es diamétrico opuesta al techne de la Posmodernidad: ajena, suplementaria, la razón de la dominancia del hombre al hombre – techne como conquista hacia el hombre. El Holocausto, proceso imposible de superar en procesos de racionalizaciones, de aparatos, de técnicas de poder, de burócratas y muerte hasta la destrucción final del hombre como Apocalipsis secular; es la sombra poética de nuestro siglo XXI. ¿Puede ser la poesía un intento de creación o existencia dentro del frío mundo de la Stahlhartes Gehäuse? ¿Existe la posibilidad de la poesis del saber estético? La pregunta presupone una respuesta poética, o de la poesía. La prosa que contesta la pregunta niega la posibilidad de la misma. Nos queda la Mnemósine.

Con la fuerza de los incrustes de una fortaleza Medieval, o con la gracia verbal de un juglar sevillano, con su gai saber, la voz poética de Javier Almuzara realiza no la pesca de los mementos perdidos en la historia esbozada, sino la declaración de un movimiento. Oviedo, España – heredero de la voz irónica e intima de Ángel González, el verso transparente, la legibilidad de los adjetivos, su perplejidad metafísica, sus enlaces orientales (Li Po, el tanka) es el núcleo unitario pero disperso de una de las figuras de la resurrección en la lírica española. No esta en grupo, es solitario. Imposible de hablar de sus escasas obras (Constantes Vitales, Títere Con Cabezas, Por la secreta escala), si antes decir que lo une su evocación por la memoria, la estética órfica en regresión. Archiva sus escombros como Antonio Ponte, como Pedro Juan, como Calvino o Perec; y los reduce a las ruinas circulares borgeanas – ese algebra secreto. Almuzara ya es dador de su pagado mausoleo donde se encuentra el sarcófago de sus pútridos huesos. Es la de un poeta desconocido – la de la Memoria olvidada; es también la memoria de todos los hombres como poetas. Mientras ellos mueren y solo mueren, Almuzara escribe sus epitafios:


(Ars Poetica)
o Señas de identidad
Prefiero la alusión al testimonio,
el íntimo dolor al escenario.
Y, aunque mi estilo finja lo contrario,
gustándome Manuel yo soy de Antonio.

Admiro el verso exacto que perdura
porque está bien pensado. Queda claro
que no aspiro al misterio sino al raro
dominio de la luz y de la hondura.

Quisiera dejar fiel memoria mía
diciendo altas verdades que no sé
si en voz baja desmiente la ironía.

Así queda grabado en cuanto escribo
lo que fui, lo que soy, lo que seré.
Por no morir del todo me desvivo.
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Gerardo Munoz
Agosto 25, 2008
selecionado de un"work in progress" de ensayos: (Las Aletheias)

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