Sunday, April 20, 2008

Janet Cardiff & George Bures Miller's KILLING MACHINE

Critica a la Industria Cultural desde la isla de Kafka.













Diálogo con un Ogro Estético (II): El Felipe IV de Don Diego Velazquez



Munoz: Ogro, hoy nos encontramos con uno de los Felipes del taller de Diego de Velazquez.

Ogro: Bien, parece un hombre fino, no?

Munoz: Ogro, tu siempre con tu comentarios circunstanciales…quien hubiera dicho que Centro America nos iba a dar un Ogro tan estético! Bueno, si, Felipe era un hombre finísimo. Recuerda que fue su padre quien construyo el Escorial, uno de los palacios mas sublimes de las monarquías europeas, digno de figurar con los de Federico el Grande y su Sans-Succi, o el Versailles de Luis XIV, el Rey-Sol. Pero ahora que me hablas de su finura, puedo remontarme a las páginas de Arturo Pérez-Reverte, en su Capitan Alatriste, donde condena la vida decadente y enfermiza de Felipe IV. El monarca era del linaje de los Habsburgo Austriacos desde Carlos I, el famoso emperador del Imperio Sacro-Romano. Lo de su condición de continua enfermedad lo puedo confirmar. Hace unos anos, indague en las mandíbulas de esta monarquía para explicar su condición de prolaxis mandibular para una de mis clases de biología. Tracé en dos planes, la biología con la historia del arte.

Ogro: Eres un genio, Munoz!

Munoz: Ni tanto, mí querido Ogro, aunque agradezco tu honestidad: bruto no soy. Pero dejemos tus elogios a un lado, y hablemos del Felipe. Que te parece Ogro?

Ogro: Como te dije anteriormente, el Rey da la impresión que es un hombre alto, corpulento, 'iluminado', porque lleva un plano en mano, y nos mira de frente. En fin: es un Rey muy listo.

Munoz: El rey es importante para entender el cuadro, enriquece la obra, sin duda alguna, pero lo más importante de este cuadro es que es un Velazquez. Tal vez la figura de Felipe IV no fuese tan importante, si no hubiese existido un Diego Velazquez, quien pudo recrear y plasmar la figura para la posteridad. Lo mismo pasa con la Infanta Margarita de sus Meninas, o con el Balaguer de Vargas Llosa; creo que he ahí la astucia del arte, crear de lo cotidiano y monótono, una llama encendida que ha sido transfigurada en la misma realidad. Felipe IV, el de la pintura, es mucho más rico e interesante que el Felipe IV histórico. Primero porque el segundo, es un conjunto de fechas, de hechos, de batallas, de ordenes, que nada dibujan sobre la esencia de este monarca "fino" como tu lo has tildado. Y además, algo mas nos queda por decir. Felipe IV, vive en este cuadro porque lo vemos en su intimidad, algo que los anales históricos siempre nos ocultan.

Ogro: Mi pregunta seria, Maestro Munoz: Se le puede entender a Velazquez, hoy, en pleno Siglo XXI?

Munoz: Ogro, tu pregunta es equivoca. Si te refieres al hombre carnal y de la Orden Española, Don Diego Velazquez, si creo que si le pudiese entender. Ahora, si me dices que si se le puede entender a la obra de Velazquez (la identidad fantasmagórica que firma Velazquez en esos lienzos) entonces te diría que no. Lo que si podemos entender es que no podemos entender a Velazquez después de los arriesgados movimientos absurdo del Arte como el DADA, la Transvanguardia Italiana y los jueguitos infantiles de Pollock con Soutine. La mística de la costura telúricas de Velazquez, hoy por hoy, se nos deshacen en nuestros ojos. Es una lastima.

Ogro: Puede entonces que la obra de Felipe IV, sea lo que Umberto Eco ha llamado una opera aperta?

Munoz: No lo dudes Ogro, hay mucha gente que pueden confundir al Felipe IV, que ahora vemos con una gran pera por su color, o también nuestro Velazquez con un Dalí, por sus bigotes.

Wednesday, April 9, 2008

"Susurro Oral" de Gerardo Munoz - Traducción Poética (I) por Lisandra Hernandez


To an oral whisper
"y yo le regalaba y
el ventalle de cedros ayre daba".
- San Juan de la Cruz


I have crossed all these fields, more calm that those of Castile;
and I have already seen the peninsular hills, and rivers:
like the bridle, the mills or the insular cocoon,
The latent fluids of a setting sun.
A night that was to us, and I was dying.
I already know your whole body is a viola.
I do not ignore the peak sound that leaves you
and the song of your fright; you fill the crater
of the voice and the echoing blackness of this moon:
Target of pleasures, pleasure is a target.
Everything around me is en route of the forces
That run towards the hue of your lips;
Spiral that turns, milky spiral that removes everything
red in your blood, like a crack that waves across the snow:
Derision of our faces in exchange with the open sea.
Thus the nightingale that spurts in midair transforms itself
into the the lacteous twigh, losing its road and its light;
and my child dissolves in all of your deep darkness.



G.M.R Spring 2008
(Translated by L.H.V)

Monday, April 7, 2008

Wifredo Lam (Ultima parte V): La Sangre que queda. Maria Zambrano critica de Lam

María Zambrano, critica de Arte: Ojo que atraviesa a Wifredo Lam




















(Maria Zambrano con el novista cubano, Virgilio Pinera.)

Termino este ciclo de mis observaciones en torno a la plástica de Wifredo Lam, con una crónica que, todavía en nuestros tiempos no deja de ser profunda y reveladora como lo fue en sus días más maduros. María Zambrano, ya casi olvidada hoy en los estudios y cenáculos filosóficos, fue la Antígona del Siglo XX. Excelentísima estudiante de Ortega y Gasset, la joven María muy pronto embarco los azarados estudios de la fenemonologia de Husserl y el pensamiento Griego de Empedocles y Parmenides. Todo este marco del canon de la filosofía occidental lo complemento con una visión poética muy honda, una visión mítica del presente que como propósito buscaba y rescataba el continente de los nuevos mitos del nihilismo. Al igual que Nietzsche, María Zambrano nunca se siente en casa en el viejo continente y cuando pone su primera huella en Cuba dice muy tempranamente en uno de sus artículos: "Cuba es mi patria pre-natal". Con el empezar de la guerra civil en la península, María jamás volvería a su tierra, solo en los últimos anos cuando se le otorga el Cervantes y muere en su España de recuerdos lejanos de la mocedad. Son los anos maduros de la guerra y de la posguerra donde María ha de escribir y pensar toda su obra; mucha de ella cuidadosamente redactada en Cuba (Delirio y Destino). María Zambrano fue una peregrina universal, una de las pocas que pudo unir con una majestuosidad increíble las ruinas de la Grecia del siglo V antes de Cristo con la poesía de "resurrección e imagen" del Maestro Lezama Lima. Zambrano fue un pájaro discreto que no le temió a las aguas claras, ni a las oscuras: fue abierta, locuaz, penetrante, poética, visual, precisa, mística. María Zambrano renace de las cenizas de los rayos incandescentes de Santa Teresa y de las noches ocultas de San Juan de la Cruz. En Cuba se reunió con el grupo Orígenes y mantuvo una larga correspondencia a través de toda su vida con Lezama Lima, Rodríguez Feo y Piñera. En Cuba María soñó que era otra, tal vez que era ella también la hija de la madre de la isla, pero también su madre. El tiempo, esa materia tan misteriosa y secreta, nos brinda el goce de poder imaginar que María Zambrano es tan contemporánea como nunca. María esta, todavía, entre nosotros – parafraseando a Lezama.
Aquí presento su crónica a Wifredo Lam, en vísperas de rendir involuntarios recuerdos a dos figuras que fueron, a mi entender, cumbres de una historia que releo y cuyas sombras me han hecho lo que soy.


Wifredo Lam por Maria Zambrano

Si se me pregunta cual es el mundo de la pintura de Wifredo Lam, respondería que es de la naturaleza; mas el de la naturaleza tratada en una relación distinta a la tradicional, en esa forma que el surrealismo ha querido hacer posible. No en la relación del concepto, no una visión conceptual como lo es siempre la visión diaria del hombre de nuestros días, sino en modo mágico.
Mágico es una palabra usada muy a menuda para definir lo indefinible; un recurso. Aquí tiene en cambio un significado preciso: es la forma de relación primaria, original, del hombre con la realidad que le rodea. Realidad que todavía no se ha dividido en visible e invisible, y que no ha sido transformada en "cosa". Las cosas son ya conceptos que encierran dentro de si un misterio que el hombre ya sellado para poderlas manejar con su mente y hasta con sus manos. El misterio inicial con que la realidad aparece esta sepultada en las cosas, especialmente en las cosas de la naturaleza. En la pintura de Lam no hay cosas, ni hombres, sino fuerzas, almas diríamos y en lo que al hombre se refiere, mascaras. Pues el hombre he necesitado la mascara mientras trataba directamente con el misterio viviente de la realidad, aun sin limite. Las mascara cae del rostro humano solo cuando aparecen las cosas como tales y se ha forjado ese instrumento para tratar con ellas, el concepto. Entonces son las cosas las que enmascaran; es la realidad misteriosa la que palpita bajo la mascara de "las cosas".
Triste realismo el de "las cosas como son" y triste arte el que no logre deshacer en algún modo la mascara de las cosas, para que su alma aparezca.
Pero hay varios modos de emprenderlos y aun de lograrlo. El Arte llamado "clásico" respeta la forma de las cosas y de los seres y logra hacer de ella una envoltura adecuada, diáfana, a fuerza de precisión, del misterio que encierran.
La visión conceptual subsiste, más no se interpone ni enmascara la realidad íntima y silenciosa. Es la armonía entre la mente humana y la realidad que parece dócilmente acordase con ella.
En el modo mágico, la relación es otra. La fuerza de cada cosa aparece en libertad, no tal como se muestra una la visión cotidiana sino en una suerte de ilimitación.
Y ante esta fuerza ilimitada el hombre se definiendo; conjura, invoca. La pintura de Lam es toda ella conjuro e innovación; las cosas no están sino que aparecen como atraídas por una canto secreto; por una melodía antigua como las que ciertos pueblos han conservado de su vieja sabiduría. Lam pinto lo que no se ve, lo no dócil a la visión, que por un instante, se mantiene quieto, se amansa, pierde su maleficio como las serpientes por virtud de la melodía misteriosa que las encanta. Encanto del arte que deshace el hechizo de la malignidad que un día cayera sobre las criaturas de la tierra. Pues todo lo venenoso y el veneno mismo parecen venir de un hechizo, de un maleficio que el encanto del arte deshace por un momento. Y así, el conjuro y la invocación que atrae a esas criaturas reacias a la visión, es también exorcismo que las libera de su mal, que las vuelve inocentes.
Recuerdo que un día en la época en que Lam, enfebrecido por el trabajo, se daba a captar las criaturas hijas de la tierra y el fuego del sol de su país natal, veía yo el despliegue de sus telas, pensaba que de tener que darle un titulo a todo aquello, le llamaría La flauta mágica. Los insectos misteriosos del trópico, los cocuyos esmeralda que alumbran las noches del verano, las flores increíbles que abren sus corolas a medianoche, los cactus que apenan se distinguen de la tierra, el secreto mundo del trópico tan esquivo a la visión, aparecerían sorprendidos en su danza. Porque en la naturaleza todo se mueve bajo una aparente quietud y solo la noche revela la oculta fiesta, la danza que parece ser la intima vida de todas las criaturas. El mundo del trópico no es plástico, sino musical, órfico. La pintura de Lam ha sorprendido este secreto; sus cuadros tiene aún distribución musical, rítmica; el espacio es el vacío que desplazan los cuerpos sutiles en su giro. No es un espacio preestablecido, sino ganadao trozo a trozo; un error de milímetro haría caer el equilibrio de sus grandes composiciones. Porque es el número quien rige la danza. Si toda naturaleza tiene su matemática, la del trópico es la más precisa y delicada; en el trópico la luz encubre y la noche revela. Pintura nocturna más que luminosa me pareció siempre la de Lam. Más la pintura, no lo olvidemos, nación en la noche de las cavernas; conjunto e invocación a las criaturas: para que dejaran por un instante ver según numero y figura.


(Roma 1954. Algunos Lugares de la Pintura. Madrid 1991)

Wifredo Lam en MAM (Parte IV): Lam y sus amigos


Wifredo Lam y sus contemporáneos: Viaje por fotos

Wifredo con Pablo Picasso

Antes de salir del Museo de Miami, quise ver en la tienda del museo el catalogo de la exposición: "Wifredo Lam in North America", el cual acababa de salir al mercado. Lo agarré del estante, y lo ojeé muy por arriba. Publicado por Haggerty Museum of Art, Marquette University, el catalogo/libro consta de 160 de paginas que no dicen nada novedoso sobre Lam. Dicen que una buena exposición de arte debe ser acompañada por un buen catalogo. Una de las fallas de esta exposición, se debe a la mediocridad de este librito en forma de catalogo que, además de estar reducido al mero hecho de glosas de monografía del artista, contiene una plétora de imagines en blanco y negro en papel malo, y muchas de ellas repetidas a lo largo de las paginas. Cuando pregunte el precio a una bella moza del registrador, me respondió con un frío "$40 dollars". Se habrán vuelto locos los capitalistas del MAM? Automáticamente lo eché a un lado, y revisé otros de los libros monográficos de Wifredo Lam. Aun mejor que el catalogo de Lam in North America, es la excelente monografía (un clásico ya hoy en el ámbito de los estudios de la pintura latinoamericana) de Pol-Fouchet, obra ya esta agotada hoy en todas las librerías. La otra monografía que responde a muchas de las cuestiones de Wifredo Lam, y sus influencias con las vanguardias Europeas es el Wifredo Lam and the International Avant-Garde, 1923-1982 de Stokes Sims. Un libro que poseo y que por el precio es mucho más renovado y erudito, que el de Fouchet, y que fue informado por muchos materiales y libros que Ana Mendieta le trajo de Cuba al profesor Stokes Sims. Me pareció que no valía la pena comprar el catalogo de Lam, ya que su contenido no responde al exorbitante precio, ni al contenido. La antropologa cubana, Lydia Cabrera.


Uno de los aspectos más peculiares de la exposición de MAM fue penetrar el último cuarto, al final del segundo piso con mesas de cristal y vidrieras encofradas en las paredes, que guardaban manuscritos, pergaminos y letrillas de recuerdos y muchas fotos originales de Wifredo con sus amigos. Aquí pude observar detenidamente las fotos inéditas de Wifredo Lam durante la guerra civil española con fusil al hombro, fotos en la playa con Pablo Picasso, caminatas por las calles de Paris con Helena Benítez (su primera esposa) Helena, una foto en grupo con Alejo Carpentier y el escultor cubano, Agustín Cárdenas; Lam sentado en un sillón en conversación con Lydia Cabrera y Nicolás Guillen, y en otras fotos de los últimos años en Cuba, donde Lam se dedica a trabajar con platos de cerámica en su patio. No solamente estas fotos eran un grato recorrido por los ámbitos sociales de Wifredo, sino también se mostraban cartas y pequeñas notas que Lam le mandaba a sus amigos, todas ellas en muy buenas condiciones después de mas de cuarenta años. Debo señalar que muchas de las carta de Lam nadaban en faltas de ortografías, pero siempre con algún dibujito o alguno de esos "bichos" raros que Lam fue capaz de imaginar, ahora se veían también en una esquina de la carta como recuerdo de despedida. Muchos de estos documentos son verdaderas piezas de colección, muchas de ellas son propiedad de los mismos judíos y otros cubanos judíos, dueños de los cuadros de Lam. Lo mas interesante que ahora (después de un mes) recuerdo sobre lo que presencié en este cuarto fetichista de Lam, fue una tarjeta de los años cuarentas que anunciaba en una galería, cuyo nombre no recuerdo, cuadros en venta de muchos de los artistas de la Europa de entonces: Léger, Matisse, Picasso, Gris, Braque, Lam y muchos otros por menos de quinientos dólares cada cuadro! Con la globalización y con los grandes mercados de arte y sus caudillos, ya es imposible penetrar ese mercado, algo que ocurrió de la noche a la mañana porque no hubo que ir muy lejos: en los años cuarentas un individuo cualquiera con sus ahorros, fácilmente podía comprar una pieza de arte de su gusto personal.
La amistad dice Aristóteles, es una necesidad noble entre personas que se comprenden como iguales. Lam, como artista fue un virtuoso de la colaboración artística y de fructífera amistad, y este ejercicio no fue solo con sus compatriotas cubanos, sino que también se amisto con muchos de las personalidades más importantes de la cultura europea, es en este marco donde Wifredo Lam se convierte en un cubano de legado universal. Algo mas, o de índole mas importante que pude comprobar al mirar las fotos y los viejos recuerdos de Lam y sus amigos, fue esta conclusión: la amistad no es un puente de un solo sendero, y de un solo cielo; la amistad brota en oposiciones y entendimientos, con cierta agonía que solo al cabo de los años se puede entender y tal vez acuñar cada de esos momentos, como instantes de felicidad en la estrecha vida de cada hombre.
















Agustin Cardenas (escultor), Alejo Carpentier, Leo Brower (compositor), Wifredo Lam y Gregorio Ortega. Paris, 1974.


Wifredo Lam en plena guerra civil

Wifredo Lam en MAM (parte III): La Noche, el Universo de Lam

(untitled 1942. Collection of Ramon and Narcys Cernuda )
La Noche de Wifredo Lam


La obra de Wifredo Lam en su cúspide de más relieve y de más penetración visual, se nutre y se caracteriza por la persecución rítmica de los instantes de la noche: el poder de capturar lo instantáneo y lo fugaz. Lam penetra en la índole de la noche, no en la ciudad o las noches subterráneas de un Francisco Goya, ni en los recorridos moribundos de Baudelaire, sino la noche de la jungla o del "monte" en su ascendencia mas intima, como lo definió la Doctora Lydia Cabrera. Y es que en Wifredo Lam, como muy pocos en la historia universal de la pintura (moderna y antigua) hace presencia de un mundo figurado; un mundo ininteligible, aunque este mundo es el mundo mas "real" y maravilloso. Solo podemos recordar, con el pretexto de hallar analogías, el mito de la creación de la pintura en una de las fabulillas de Ovidio; donde se narra el origen de la pintura. Que provocó ese origen, cual fue el impulso para que surgiera la pintura? Se dice que, un joven con la tristeza y soledad de haber presenciado la partida de su único amigo, decide entonces trazar su silueta y su forma con un color en la pared de una cueva. El origen de la pintura, podríamos decir, que es desde sus orígenes, un impulso creativo y enérgico a conservar el "pasado", el instante memorable en su esencia, pero con un recuerdo que brilla por el mimesis y por su fijeza movediza. La pintura de Wifredo Lam recupera o cobra sentido solo cuando se interpreta como un vuelo hacia atrás; un vuelo hacia los orígenes de la primera concepción del Adán – una regresión en tiempo y espacio como bien indica el Ángel Plástico de Paul Klee.


Cual es el ambiente de Wifredo Lam, entonces? La noche. Pero no una noche común, sino la noche en que el ser se convierte en naturaleza y en pájaro, en sonidos, en claves que solo pueden entender las otras fuerzas naturales, como el río, la yerbas malas que solo crecen en las torcidas raíces de los árboles y la fuerza de comprender el sonido de las cosas. En este sentido transcendencialista, en cada de las pintura de la etapa intermedia de Lam, la idea de la noche como unión del hombre con su pasado centraliza su obra para acentuar un origen y un punto de partida. El ejemplo de esta estética culmina en la famosa "Jungla" en MOMA, o en los vuelos de los pájaros del "Tercer Mundo", ambos lienzos ausentes de la exposición por muchas razones. Pero si abundaban en la exposición del MAM, muchos de los lienzos de la etapa más rica de Lam – los años cuarentas. Muchas de estas obras son interesantísimas en cuanto a la técnica. Primero, Lam hacia un uso delicado y perspicaz del "papel cartucho"; algo que aprendió de los cubistas. Este material de relieve al fondo, da motivos táctiles para pensar que hemos entrado a una jungla, donde la madera, o el color de la madera, se confunden con el bosque y su noche. Los colores de Lam son aguados y se puede observar como comienza a dar brochazos y pinceladas desde los extremos ulteriores del lienzo, para que la pintura chorree cuesta abajo, pues Lam era entusiasta de una pintura licuada y muy diluida. Aunque no fue el primero ni el ultimo en realizar tales discreciones o manías dentro del acto visual, Lam también solía invertir el lienzo y pintar por el lado áspero de la tela, una astucia que le permitía crear un efecto "mágico", y pudiéramos decir también, semi-fotográfico (como el vivido jugo de la tela "Fond Jaune"), de sus cuadros. Siguiendo su afán de leit-motiv de pintor o más bien "carcelero" de la "natch"; el uso de la línea en sus cuadros es uno de los más llamativos y complejos que ojos humanos pudiesen ver. Si ya hemos dicho que en los cuadros matissianos y expresionistas, Lam era practicante de la ancha línea; en la etapa de los años cuarentas, aprovechará la concepción temática para reducir la línea a movimientos fugases que bien simulan algún parecer con la tradición caligráfica china o japonesa. Las sombras y las líneas se dilatan y se confunden, las líneas que corrían encorvadas por la derecha del cuadro llegan a perderse en la proximidad de la figura de un bicho o de uno de esos seres antropomórficos. Lam, confunde todo; y esto es en su aspecto más viril y nupcial, la esencia de la noche: confusión, ambigüedad y música. Al unir la línea con el fundo, y las figuras con sus contornos, Lam brinda una cualidad musical (si tenemos en cuenta las teorías estéticas de Walter Pater y B. Croce, quienes dicen que el arte mas supremo debe confundir el fondo con lo externo para producir las esquematizaciones de la música [ejemplos: End of Thether de Joseph Conrad, las mermeladas coloridas de W. Kandinsky). Lam, como en la poesía de Nicolas Guillen, roza con lo música del rito de la noche. El primer rito, en su voz primera.



















La jungla -1943

Lam empieza por penetrar la noche, en la noche de los pinceles; y termina plasmando en el cielo de su tela todos los recuerdos que ahora quedan en la memoria de un hombre que también deja de ser hombre para comenzar a ser artista. Un artista no en el universo, sino en el "Multiverso" del Ser.

Wifredo Lam en MAM (Parte II): El artificio o el lenguaje de Lam

La figuras y simbolos de Wifredo Lam
Todo artista, cuando los astros algún día tocan a su puerta, se le da el preciado don de poseer un lenguaje intimo; una algebra que por vez primera el puede entender y que por vez primera también puede comunicar. Lam encaja con astro brillante dentro de este marco teórico, pues en la pintura de Wifredo Lam el sistema figurante es completamente originario del artista; lenguaje que llega a remplazar los signos semióticos de la lengua y que impone una nueva estructura. Cuando Teodoro Adorno y Mark Horkheimer escriben en su libro, Dialéctica de la Ilustración: "el mito de la razón y del progreso, vino a desmitificar los viejos mitos y la naturaleza", se sobreentiende que en la Modernidad, la naturaleza, o mejor dicho, la relación del hombre con la naturaleza es de poderío y de dominancia. Las figurillas de Lam, aunque Lam es un pintor moderno, no son modernas. En contraste con los impresionistas, solo para tomar un grupo orgánico dentro de la pintura moderna, cuando ellos copian la realidad están copiando su modernidad (los puentes aflorados de Monet, los ríos y las mujeres lucientes de Sorolla), su ambiente. Lam no llega a intentar su pintura con el fin de una realidad, ni la cubana, ni la africana, ni la "cósmica americana"; Lam llega al fondo de la lata de pintura para sacar las figuras ocultas de las cuevas y de las ansiedades del artista. Muchos de los bichos de Lam son seres naturales con rasgos humanizados, aunque los mas humanos son fisonómicamente basados en la rubrica anatómica de la mujer (el ser primogénito). Aunque descreo de algún posible sistema coherente de las figuras recurrentes en la obra de Lam, si se puede notar una continúa aproximación a figuras que emprenden un significado muy directo y repetitivo:




a. El mismo Lam ha sugerido una lectura de sus criaturas como símbolos de lo que Carpentier seguramente le acentúo de "la magia negra, originada en el Medievo Europeo, presentada en el Fausto de J.W Goethe. Lo importante a notar en esta declaración del mismo artista es que como De Quincey, la estética de su obra es basada en símbolos – "everything is a symbol for something else".
b. El bicho o la figura central de la obra de Lam ejerce posición central en el paisaje del lienzo, muchas veces dentro de ramas y proviniendo de un fondo oscuro, una señal del "bicho" como símbolo de luz e irradiación, elemento primordial en la plástica, como en los Ángeles de Giotto o en las naturalezas muertas de los pintores barrocos españoles, el elemento de la luz central.
c. Elementos antropomórficos: la unión del animal con el hombre. La personificación de las pasiones humanas (el odio, el amor, la envidia, el fracaso, la muerte, el miedo, las ansias) en unión con elementos naturales como i. la media cara de la luna o, ii. Alas enormes de pájaros de las era pre-históricas.
d. El vuelo. Aspecto critico en la representación de las figurillas de Lam. En contraste de los Futuristas Europeos, Lam explora la posibilidad de hallar lo quinetico en las oscuras noches de las cuevas a través de sus símbolos: el murciélago, el jugo (la culebra), el pájaro, el caballo-mujer, el gorrión, el diablillo o el búho. Lam acaba por plasmar el vuelo sobre el primer paisaje del hombre.
e. El cuchillo en manos de los diablos o criaturas, forma parte de una dialéctica entre la muerte y la apertura, la separación de los montes y la resurrección.
f. El "jugo" (culebra o maja) dentro del marco de Wifredo Lam es una continuidad de la tradición Cubana. No solo representa el tiempo ("matar la culebra"), sino que también lo temporal y lo atemporal en el momento central del hombre (la noche, la jungla).
g. La unidad de los seres extraños con el gran "Uno". Como en los teólogos gnósticos (Swedenborg), el diablo y el dios no compiten porque son uno y lo mismo, ni tampoco se revela la dicotomía entre el bien y el mal, como tampoco estuvo presente en la primera noche.
En una carta de Paúl Cezanne a Emilio Zola, el pintor rebelde le comunica al escritor de "Germinal": "Todo lo que veo son las figuras mas naturales; la esfera, el cubo y el cono!". En esta declarada furia Pascalina del espacio, inicio el combate de Cezanne hacia las calidas corrientes de las academias ortodoxas de la Francia de fin de siglo. Al igual, Lam presenta la misma vision figurativa, el mismo lenguaje oculto, aunque muchos lo han convertido (para bien o para mal?) en un artista con agenda a lo cubano, y así apartándolo de su sentido mas universalita: el del hombre en busca de la esencia mas intima en la noche.




Wifredo Lam en MAM (Parte I): La Mujer, Lam Pintor Visionario






































(Mujer Sentada. 1943. Oil on paper mounted on Cardboard. Cernuda Art)

Con enormes ganas, con temblorosas ganas, al fin se terminó el primer término escolar de la primavera en la Universidad de la Florida y embarque con mis amigos rumbo al sur por la carretera. Todo viaje es también un viaje interior; o parafraseando a Don Miguel de Unamuno, una ojeada al paisaje del alma. Decía que mis ganas por terminar la escuela eran enormes porque desde el primero de Marzo en el MAM (MUSEUM ART OF MIAMI) se celebra una de las exposiciones más grandes de la obra de nuestro cubano, Wifredo Lam. Lam como un Shakespeare o un Hitler, ya ha sido agotado – ósea, lo que quiero decir, que las palabras en torno a la figura y la obra de Wifredo Lam ya sobrepasan la obra y la figura de Lam (algo análogo es Shakespeare o los Cubanologos que practican esta aventura en las pastelerías de Miami). Este es el fetichismo cultural de nuestro tiempo: consumir las figuras monumentales y después destruirlas con grandes olas de información y de fabulaciones. Como todo se ha dicho de Lam, yo solo aludiré hacia algunos pareces, algunas pareces muy íntimos y personales en cuanto a mis observaciones. Espero que nada aporte al "gran debate" erudito de Lam, ya que estos debates son artificios de los mismos académicos y que solo ellos entienden. La vida física del artista es fácilmente reducible a una ficha o un chorro de palabras licuadas, y pues aquí vamos: Wifredo nace en Sagua la Grande, Cuba a principios de siglo (1902), su padre, Yam Lam, era un chino de origen cantones, que seguramente fue parte de la gran oleada migratoria hacia la isla del siglo XIX en busca de oportunidades económicas y del buen vivir caribeño (la vida tropical de Cabrera Infante! La vista del trópico!). Su madre, Ana Serafina fue la hija de Matonica Wilson, una gorda enorme, pintoresca santera de los Orishas y curandera en los rituales sincréticos de la religión Afro-Cubana. De 1918 al 1923, Wifredo Lam incurre al riguroso estudio de las artes plásticas en la Escuela de Bellas Artes de la Habana. Posterior a sus estudios en la capital, Lam se traslada al viejo continente en los anos 20s y 30s en el puro apogeo de la guerra civil española y del florecimiento de muchos de los juveniles y fácilmente pedantes movimientos vanguardistas que unían a todos los "ismos" (futurismo, ultraísmo, dadaísmo…ad infinitum). Es allí, en Europa, donde Lam traba una amistad un tanto falsificada o llevada por vía de las "mascaras" con los grandes jerarcas de la esfera cultural Parisina y Madrileña: Alejo Carpentier, Andre Bretón, Salvador Dalí, Man Ray, Desnoes, Fernand Leger, Braque, Miro, Gris, Malraux, George Perec, Claude Levi-Strauss y su Maestro Pablo Picasso. La temprana influencia de estos artistas en la obra de Lam es notable, ya que al contemplar las prematuras obras de Lam estamos frente a un artista en metamorfosis, un arista aun en busca de un lenguaje pictórico y de una expresión intima. En 1941, Wifredo regresa a Cuba por las ráfagas y las presiones del estallido de la Segunda Guerra Mundial. Su regreso a Cuba marca la etapa madura y más creativa de Lam (La Jungla, La silla y la originalísima síntesis del cubismo con su primitivismo), donde al lado de los teóricos del Afro-cubanismo como Lydia Cabrera, Fernando Ortiz y Carpentier, le forjan el camino a un Lam, quien ya se convertían en figura de índole mitológico (ósea, producto capitalista), como hoy le conocemos. En 1982 Lam muere en Paris. Hoy en día su segunda mujer, Lou Lam, es la heredera legitima del corpus artístico del artista y única certificadora, si el vocablo es posible, de sus cuadros y demás. Hasta de lo mas minimo que lleve la firma infantil de "L-A-M".












(mujer sentada - de la epoca Matissiana de W.Lam)





(la mujer como caballo)
En las artes, tanto en la literatura como en la plástica, el proceso critico de reducir a un artista o a un escritor a un solo "estilo", no es mas que un reductio ad absurdum, ya que nadie es un plano sino un poliedro. Bien lo dice Michel Foucault en su ensayo, Que es un autor?, donde se arguye que, la clasificación de los autores, por un tono, un estilo, una temática o una dirección lineal no es mas que una falsificación del verdadero cuerpo estilístico de un autor, que posiblemente sea mas prolífico y certero. Este método (practicado y elogiado todavía hoy) tiene su residencia histórica en el Medievo por Santo Jeremías cuando analizaba con su hermenéutica los fragmentos apócrifos y otros textos de las antiguas escrituras. Explico esto porque mucho de lo que se ha dicho de Wifredo Lam, es concordante con esta tesis reduccionista o monolítica de la crítica mas aserrada, como por ejemplo: "Wifredo Lam is a Cuban Picasso" o "Lam is about magical realismo". . Reducir a Lam a la influencia Africana o a Pablo Picasso es en si prestar atención a solo una veta de la esencia de Lam, pero nunca estas declaraciones llegan a componer o analizar que representa la obra de Lam dentro de nuestra tradición artistica desde el renacimiento, o en términos de la evolución de la pintura en Cuba (Guy Pérez Cisneros). Wifredo Lam como artista se identifica con las mascaras y con muchas hábiles maneras (no, un lenguaje o muchos lenguajes) de expresar el tiempo primordial del hombre; su tiempo pre-natal o pre-lingüístico, he ahí que no hay en Lam un lenguaje temático monolítico ni lineal.














(El Horror de las Mujeres) (Las Casas colgantes de Cuencas)

Al entrar al primer salón de la exposición del Maestro Lam, bajo el nombre de lucro para atraer las masas, de "Wifredo Lam in North America", en el Museo de Arte de Miami, me veo antes sus primeros cuadros con figuras muy matissianas; todos los colores muy llamativos y fosforescentes de los fauvistas, las anchas líneas aguadas, y los expresiones faciales maniqueístas de la influencia de Matisse. Nada de esto tiene valor de un "Lam" solo la firma, pero si tiene la importancia de ilustrar como Lam pudo manejar los estilos más vigentes de su tiempo, pensé. Seguí caminando, y en un rincón de la pared adyacente al Matisse me topo con dos cuadros de los anos 20s: "Las Casas Colgantes de Cuencas", y "Horror de Mujeres". Dos piezas expresionistas donde la influencia de Francis Picabia (artista posiblemente cubano; yo mismo he revisado cautelosamente toda la bibliografía de este artista y reuní comentarios sobre su genealogía – ver mi "Francis Picabia: en torno a una Arqueología de Picabia en Cuba), por la transparencia de las caras y la simulación de los ojos y de las bocas como muñecos pálidos en estado incongruente entre la ansiedad y lo idílico. El cuadro de las Casas de Cuencas, es una pieza muy rara y no muy vista, aunque se calculan que existan muchos otros realizados por el mismo Lam, inspirados por este paisaje en el cual Lam aprecio en su estancia en Europa. Pero aun mas impresionante es su lienzo expresionista, "Horror de Mujeres", una tela aterradora que aun muchos eruditos desconocen los móviles de su ejecución. Una obra no muy grande, (30 x 50), el intenso cuadro retrata a dos mujeres de trenzas doradas con un niño en las brazos, mientras en el fondo predomina un paisaje negro, campestre y apocalíptico, donde como en las obras pre-surrealistas de los jardines dionisiacos de Jerónimos el Bosco o el lienzo de el "Triunfo de la Muerte" de Pedro Brueghel el Viejo, el tumulto y la confusión hace que el espectador continúe desentrañándome las pequeñas escenas violentas dentro del gran paisaje de la obra. Me sentí (creía que me sentía) como si yo fuera también parte de todo ese tumulto de espanto y patetismo: un hombre se tira de una escalera después de ser decapitado, mujeres con sangre corren por unas escaleras de piedra, hombres con enormes garrotes se dan golpes en un gran peldaño a la izquierda del cuadro; mientras que un enorme pie blanco, como salido del cielo, cae en campo como para hacer estremecer aun mas los caóticos tiempos que viven las mujeres y los hombres en la tierra. Ahí estuve yo, parado como un "palo de poste" como se dice en Cuba, maravillándome y deleitando a mis pupilas con la intensidad de esta pintura no muy conocida para los no muy familiarizados con el Catalogo Razonado de Wifredo Lam. Fue en esta obra creo, donde estaban ya las confluencias y los filtrajes de todas las fuerzas de la pintura de Lam; un mundo bizarro porque desgarra lo humano, un mundo que carece de lenguaje para poder comunicarse con el espectador y así poder significar algún concepto sobre la condición o naturaleza humana: el estado de hostilidad de Hobbes. Lam, nunca pretendió la denuncio; sino que realizo desde sus tiempos mas tempranos la pintura por la pintura (le art pour art), y quiso desarrollar el lenguaje oculto de las cosas, trasladando todas estas emociones hacia un complejo universo de colores y formas – el 'horror' de estas mujeres como se vio en el lienzo, es una fabulación de la realidad o una realidad revestida en horror. Aunque se debe observar que Lam, en estos tiempos no tiene mucha idea de lo que serán los pequeños murciélagos y los "jugos" que caracterizan su obra mas madura, ya en las casas de Cuencas y en este sorprendente lienzo expresionista, están todas las energías de una potencia de una plástica original que brota de ambigüedades y claroscuros; pues es aquí donde Lam se desprende de lo humano para olvidarse de la guerra, de su realidad, quizá de el mismo. "Toda arte, es una venganza en contra de la realidad, es una respuesta, y un olvido" – así sentenciaba mi querido Mario Vargas Llosa. Lam ejecuta esta empresa en este cuadro tan vituperante abundado por las agonías y los llantos…cuadro que ahora visualizo – con sus carmelitas, marrones, negros y colores monocromáticos que tanto caracteriza la pintura de expresión alemana desde las mordaces litografías de George Grosz a los paisajes de batallas de guerra de Otto Dix, cuales conjeturo Wifredo haya visto en Paris o en España.
Todo pintor tiene su símbolo o su metáfora central como eje de su obra orgánica. La metáfora o la imagen central de Wifredo Lam, me aventuro a decir que es la mujer. Aun cuando los cuadros de Lam estén habitados por un jugo, por un caballo, por un bicho volador; la mujer es la esencia de sus figuraciones o más bien "desfiguraciones". Ya en el prematuro lienzo del "horror de las mujeres", Lam se preocupa por una naturaleza que le es ajena y toda su vida trata de comprender en su mundo pictórico mas profundo. Helena Lam, su primera espesa, cuenta (My Life with Wifredo Lam), la obsesión de este con las mujeres y por la mirada (la vista/la pintura) de las mujeres. En este aspecto Lam difiere enormemente de otros grandes artistas de la plástica cubana, como Carlos Enríquez, a quien podemos imaginar en el Huron Azul copiando los cuerpos de sus modelos con su fiel trazo. Para Lam, la mujer es símbolo de algo mas que lo que representa la mujer; la mujer para Lam vendría siendo un símbolo de lo caótico y de lo que uno debe penetrar para morir y perderse (la jungla, el monte, la noche), la mujer que al procrear también destruye y sentencia a la muerte a todos los hombres (como en aquel poema Anglosajón donde se dice que los hombres nacen con su choza bajo la tierra, o la misma axioma de Montaigne cuando dice: "naces para eriges tu propia muerte") después de darle su vida, ya que el hecho de darle a algo vida es también darle muerte (la dialéctica). Lo excepcional de Lam es que no reprocha a la mujer, sino que la maneja con el fin de convertidla en el símbolo mas puro, en un símbolo virginal, un símbolo secreto – solo para el. Como en una Nébula mas recóndita, ya todo el Lam que será esta en estas dos piezas: "Las casas colgantes de Cuencas" y su primera gran obra, "El Horror de las Mujeres".

Tuesday, April 1, 2008

(2) Abril: Segundo Puente Ekphratico

.Segundo Puente Ekphratico: Un soneto de A. Rimbaud / Alfabeto de Jaspers John

Vocales (Un Soneto) - A. Rimbaud
(TRADUCCION DE GERARDO MUNOZ)

A negro, E blanco, I rojo, U verde, O azul: vocales,
Diré algún día vuestros nacimientos latentes:A, negro escudo velludo símil a las moscas brillantes
Que zumban alrededor de tufos crueles,

Golfos de sombras; E, candor de vapores y de las tiendas,
Lanzas de los glaciares erguidos, reyes blancos, escalofríos de umbelas;
I, púrpura, sangre escupida, sonrisa de todos los labios
En la cólera o en las borracheras penitentes;

U, olas, vibraciones divinas de los mares verdosos,
Paz de las dehesas sembradas de animales, paz de las arrugas
Que la alquimia imprime en las grandes frentes eruditas;

O, suprema corneta, llena de estridencias patéticas,
Silencios atravesados por la Tierra y por los Ángeles:
O, el Omega. Rayo violeta de sus ojos!

A. Rimbaud