Wednesday, January 7, 2009

Dalí y la 'Divina Comedia' de Dante (Exposición III – Torre de la Libertad, Miami)



En ese espacio que ya es historia, me refiero sin dudas, a la Torre de la Libertad, vuelvo a tener un grato encuentro con la gran cultura plástica. Se trata de un regreso porque no hace ni un año que pude ver una verdaderamente bella y extensa muestra de los Grabados de Francisco Goya. El Miami-Dade (quien hubiera adivinado que para algo sirves), institución de "rara distribución de educacional en Miami" – llamémosla así por ahora, ha colaborado con la institución española Caixanova, para curar y organizar una muestra de las ilustraciones, xilografías, que Salvador Dalí hizo de La Divina Comedia de Dante.

De por si sola ya ecfratica y muy visual, la Divina Comedia de Dante es una de las obras que mas ha dado que hacer para los artistas plásticos: desde Botticelli a William Blake, de Gustave Dore a Gerome León, de Dalí a Miquel Barceló. La Divina Comedia es una obra que se presta para los colores intensos, la imaginativa fulminante de cada trazo de un pintor, y el poder de correlativo entre texto y representación visual. Muy inteligente curada, la exposición que acabo de ver en la Torre de la Libertad, está dividida en tres secciones, o salas. Las tres partes de la Comedia: Inferno, Purgatorio, y Paraíso. Sin dejar de olvidar una gran pared con la cara de Dalí y sus mostachos que nos dan la bienvenida con una cita magistral, ya muy famosa: "Cada día que despierto, me asombro de lo mismo, que hará este gran Salvador Dalí hoy?". Dalí fue un personaje, de esto no hay dudas, pero también un gran artista.

Lo interesante de estas xilografías (ilustraciones hechas con la plancha de madera, me imagino que algo similar al 'woodcut' de los expresionistas o de Durero, por ejemplo) es la facilidad con que Dalí pone en relieve los personajes de Dante. Se encuentra en casi todas las laminas un fabuloso balance entre la mancha abstracta, y la figuración; muchas veces, Dalí logro sacar de la nada del papel, a una misteriosa figura con solo pocos brochazos. Zigzags, bruscos gestos de azul o el carmesí de los fuegos circularos, son algunas de los detalles que vienen hacia mi de aquellas viñetas. Recuerdan también a las ilustraciones que hizo, no hace mucho, Miquel Barceló para una edición conmemorativa de la Divina Comedia. Justamente, estas xilografías de Dalí, fueron hechas después de una proposición en 1951-53 por una editorial italiana para brindar honor (en edición lujosa y bárbara) al más grande poeta de los Modernos.


El estilo de Dalí estuvo muy presente, a tal grado, que casi se pudiera decir que muchas de las imágenes nada tenían que ver con los Cantos, sino más bien con el mundo uterino y surrealista de Dalí: el huevo frito que guinda, Beatriz en forma de Gala como una Madona, el cristo vertical en sus bloques, los relojes suaves y los pianos-cráneos. Quizás esta yuxtaposición entre el mundo de Dante con el de Dalí se debe mirar como experimento dual entre dos grandes universos paralelos. Para mi esta mezcla fue la única baja de la exposición. En su totalidad fue un bello encuentro, como ese de Dante con su entrañada Beatriz en el Paraíso (el Museo del Mundo).


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Gerardo Munoz
Enero 1, 2008
Miami, Fl.

2 comments:

Eufrates del Valle said...

Cuan interesante! Goloceo ver esta muestra. Hasta cuando estara expuesta, estimado Gerardo?

GerardoFilosofo said...

Hola Eu, estara creo hasta finales de Enero. Por que no se da un brinquito?

G