Thursday, January 8, 2009

Fidel Castro vs. Bobby Fischer: Una fría partida de ajedrez



Para mi Papá y mi Mamá, en este día.

In Memoriam de Argelio Pazos (1923-1996), viejo culto que me enseñó el ajedrez.


I

Después de las tantas publicaciones de destacados dossiers, cartas públicas, reportajes, bellos ensayos y textos, libros, diarios, autobiografías, discursos, memorias, recuentos, análisis, polémicas, y hasta sofritos, solo podemos decir una cosa acerca de la historia de la revolución cubana: su historial textual sobrepasa su historia empírica. La literatura devora los cincuenta años. Con este fundamento, me pregunto, no sin cierta ansiedad, si el tema cubano se ha agotado. No hace mucho le oí decir a Juan Abreu algo que yo mismo había pensado: "No quiero hablar del tema, no vale la pena". Cuando se habla de la Revolución muchas veces se suele caer en la encrucijada hueca de los filósofos medievales cuando trataban con cierto ingenio de probar la existencia de Dios. De estos argumentos, el ontológico, era el más ávido para justificar la existencia del "Ser Supremo y Benévolo": somos capaces de tener la idea de Dios, entonces Dios existe ya que nada por debajo de ese Ser pudiera haber idea a lo perfecto". Algo así decía Anselmo que mucho después repetiría Descartes. Esto convence a un burro (el animal, me refiero, no a un sujeto carente de cierto poder intelectual o moral), pero no a un humano que no crea en Dios. Sospecho que algo de la misma índole ocurre cuando tratamos, con pocas esperezas, de convencer al 'otro' que la Revolución cubana ha sido un fracaso desde su origen, y que sus mitos (salud, medicina, alfabetización, eliminación de corrupción y las prostitutas, libertad, igualdad, o autonomía) son solo eso: mitos y no realidades históricas. Por eso resulta éticamente imposible (denigrante para el locutor cubano) comenzar un argumento como el cual Carlos Alberto Montaner hace unos años entabló con Ignacio Ramonet: Cuales han sido los logros de la Revolución? La respuesta es agustiniana: nada. Por eso propongo mirar a la historia de la revolución desde una práctica 'leve y visual', que incluye un poco de choteo, de análisis anecdóticos, y de mirar fotografías para rebajar y barajar los personajes de esta leyenda.

(Lenin jugando ajedrez)

II

Tal es la historia de este deicidio. Como tantas otras historias sobre el ajedrez y la Historia, estamos escasos de datos, fuentes, anotaciones o documentos. Recordamos el fortuito encuentro de Goethe y Napoleón, en el cual muchos dicen que Goethe jugó (y perdió) una partida de ajedrez contra el General – o la 'Cara de Dios en la Oscuridad', en palabras esquizofrénico León Bloy. Apócrifa o factual? Como la Historia misma, nada es certero o de una verdad inmortal. La verdad habita en el discurso, y de hecho si podemos dejar clara una hipótesis: el dictador, amante del riesgo y de la Victoria absoluta (o la derrota, lo cual es lo mismo) ama al ajedrez. Una anécdota del lejano Oriente confirma tal preocupación. Se dice que dos reyes mandan a sus ejércitos para comenzar una guerra, pero como son amigos, los reyes deciden batallar un resultado desde con un tablero de ajedrez. El juego de ajedrez era un simulacro maravilloso: el rey que ganara el juego, ganaba la batalla. Otro ejemplo aparece en la cultura rusa del siglo XX: una luz ilumina una foto de Lenin jugando contra su amigo, el escritor Máximo Gorky, cuya versión también forma parte de un inmenso mural del arte realista de las primeras décadas del Imperio Soviético. El alarde ajedrecístico no es solo un parecer del dictador de Izquierda, sino también aparece en Hitler. En un discurso pronunciado en Junio de 1933, en pleno Reichstag, Hitler hace uso de una metáfora ajedrecística: "Si nuestras tropas son llamadas soldados, entonces hasta el ajedrez y los que aman a los perros pueden tener aproximaciones con lo militar". Pero a ningunos de estos dictadores, se le ocurrió lo imposible: jugar un verdadero juego de ajedrez contra un verdadero jugador de ajedrez. El ajedrez era solo parte de un discurso metafórico, meta-lingüístico, y mítico. Una hipérbole encandecida. Hubo uno que fue hacia el plus ultra: Fidel Castro.

(Fischer vs. Castro 1966)

III

La furia ajedrecística de Fidel Castro no fue parte de su discurso ni oratoria, pero si de su fabula personal – la fabula del sistema (el Castrismo). A propósito de las Olimpiadas de Ajedrez en La Habana, Bobby Fischer viaja a Cuba para jugar en el torneo. Eran los días finales del mes de Octubre a Noviembre de 1966. No era la primera vez de Fischer en La Habana. Ya desde el temprano Marzo de 1956, Fischer había hecho su estadía en La Habana junto a un Equipo de Ajedrez Americano para dar una partida simultánea. En otra ocasión Bobby Fischer habría de intentar regresar a la isla, hacia 1965, pero su visado fue negado por el Departamento de Estado de EEUU: Cuba ya era socialista, o sea los enemigos. Sorprendentemente Fischer regresa a Cuba en ese mes del 66. Termina ganando todos los juegos, y rindiéndose solo a uno. Después de las partidas, es cuando Fidel Castro decide que quiere conocer, como ajedrecista, al joven americano de Brooklyn, y jugarle una partida. El encuentro fue acotado por el Maestro Mexicano Filiberto Terrazas, quien formó parte del encuentro entre Fischer y Castro. Según Terrazas, Fidel jugó con las piezas blancas, mientras que Fischer respondía con la Defensa Francesa (una apertura 'pendeja' para el desgarrador estilo de Fischer): 1. e4-e6, 2. d4-d5, 3. Caballo c3-Alfil Bb4, fueron los próximos movidas del juego, o sea la famosa variante Nimzowitsch, un poco anticuada en nuestros tiempos. Como no tenemos registros de la partida completa, tenemos que dar una hipótesis: fue una partida entre Dos Grandes Maestros.

(Fischer se rinde ante el Comandante)


IV

Digo Grandes Maestros, porque fue Fidel Castro y no Bobby Fischer (posiblemente uno de los dos ajedrecistas mas agresivos y geniales de la historia. El otro siendo Capablanca) quien ganó la partida. Como pudo Fidel ganarle el juego a unos de los jugadores mas agudos de la historia del juego ciencia? La estrategia del Comandante fue un viejo recurso muy personal: la trampa. Esta estrategia no era nueva, hay una anécdota muy chistosa de Fidel cuando jugaba al béisbol contra un equipo que había formado Camilo Cienfuegos. El equipo de Castro perdía en los bajos del noveno con dos outs. A punto de perder el juego, y Camilo celebrar con su equipo, Fidel redefinió las reglas del deporte: "Y quien dijo que el béisbol tiene nuevo inins? El juego ahora se volvió contingente, y pues se jugó hasta que Fidel y su equipo pudieran conectar un par de hits y ganar. Ganó. Con el juego de Fischer ocurrió algo análogo. No solo los apuntes de Terraza, sino las fotos del evento muestran que se encontraba entre Fischer y Castro, otro Gran Maestro del Ajedrez y Campeón Mundial: Tigran Petrosian. El ajedrecista soviético al lado de Fidel, le indicaba al Comandante, como si fuese un Pepe Grillo, la jugada mas fuerte a jugar. Otra razón de la victoria de Fidel Castro es también hipotética. Fischer, enemigo de los Estados Unidos, quizás se dejó ganar para congraciarse con el Comandante. Una foto dice más que todo análisis: Fidel muerto de la risa le da la mano a Fischer. El Gran Maestro había ganado, el Maestro de la Nación Socialista. Fischer al retirarse felicita al dictador, y le dedica una copia de su libro sobre el ajedrez.

(Fischer regala libro y se despide)


V

Las vidas de estos dos Grandes Maestros fueron bifurcadas por el tiempo. Bobby Fischer llegó a ser Campeón Mundial, después del más raro de todos los Torneos Mundiales de Ajedrez, el cual ocurrió en la fría Islandia en 1972 contra el jugador Ruso Boris Spassky. Un evento que puede ser leído como alegoría del enfrentamiento agónico entre el Occidente y el Oeste, el Comunismo y la Democracia. Como es común en el alto capitalismo de America las estrellas luminosas tienden a una corta vida. Fischer, una vez el "prodigio de America" se convirtió en personaje perseguido por el FBI y la CIA. Tras su viaje a Bosnia que rompía con las fiscalizaciones americanas, Fischer desapareció por casi una década. Cuando se asomó otra vez se le escuchó maldecir los eventos de 9-11, y al pueblo Judío. La estrella se había vuelto polvo. Murió pobre y solitario en el 2008. Descansa (si ese espíritu es capaz de ese acto) en Reykjavik, Islandia. De Fidel Castro ya sabemos: gobierna una isla, pero después de cincuenta años y de secretas operaciones anales solo comparece alguna que otra vez en la Televisión Cubana. Pocas veces dos vidas tan raras se han dado lugar sobre un cuadro de colores opuestos.



Gerardo Muñoz
Enero de 2009
Gainesville, FL.

5 comments:

Ernesto Menéndez-Conde said...

Querido Gerardo:
Fidel Castro era un jugador mas que mediocre. Encontre este link, en el que se refiere la anecdota: http://www.cuba.cu/ajedrez/boletin/historia27.html
Alli esta su partida contra Filiberto Terrazas, quien a todas luces le dejo ganar. Fue o bien un gesto adulador de Terrazas o bien una ironia ya que se ve perfectamente que Castro juega muy, muy mal. Gracias por recordar este momento y por referirte muy brevemente al match entre Fischer y Spasski, de 1972. Alguna vez vi un documental en youtube sobre el asunto. Muy interesante. Hace ya algunos annos que no juego; pero algun dia, si te parece, podriamos coordinar para alguna partida en yahoo. Saludos,
Ernesto.

Eufrates del Valle said...

Delicioso post.

Si supieras, estimado Gerardo, como a ti, fue mi padre quien me enseno a jugar ajedrez. Como Capablanca, a los 4 anos. Salvando estas similitudes, soy un total ignorante de la teoria. Y un jugador ordinario. Pero, me encanta el ajedrez y te diria, que al menos un partido al dia juego por yahoo, mientras organizo mis ideas.
Cuando desees, nos ponemos de acuerdo y echamos una partidita. Que te parece? De mi espera, ya sabes, un jugador mediocre. Pero, no te confies mucho, porque esa desorganizacion ha sido mi mejor arma! Desconcerto al enemigo. Solo pido que me dejes jugar con las blancas, me costaria mucho trabajo ver el tablero al reves despues de tantos anos jugando con la computadora!

GerardoFilosofo said...

Amigo Ernesto,
Ese juego fue un 'robo' al descaro, como decimos nosotros. Que gente tan adulona y baja (aqui en el exilio tambien las hemos visto, ojo). Te comento que existe todo un libro sobre el caso de Fischer vs. Spassky escrito por Edmonds, ese peridista que tambien ha escrito sobre las rinas de Wittgestein y Popper, o sobre Hume y Rousseau (su ultimo libro, muy bueno tambien). "Bobby F goes o War" se llama. Fidel era mas que malo, apenas sabia jugar.
Seria un placer jugar un dia de estos contigo. Cuando tengamos un tiempo libre te digo y no encontrarmos en yahoo.
Un abrazo,

G

GerardoFilosofo said...

Estimado Don Eufrates,
le tomo la palabra y un dia de estos vamos a jugar en yahoo, aunque hace mucho que no juego en yahoo, siempre juego en una cuenta de ICC (ajedrez internacional). El cubano siempre ha sido muy bueno para el ajedrez, estoy seguro que usted tambien lo es.
un saludo

Gerardo

Eufrates del Valle said...

Gracias estimado Gerardo, espero pues. (Debes haber recibido mis emails... ya sabes por donde avisar... LOL!)