Tuesday, January 6, 2009

Libros Cubanos del 2008: Mi dieta literaria (Nota)


El mes pasado, a pedido de Ernesto Hernández Busto para PD, seleccioné los que, a mi modesto juicio, fueron los 'mejores' libros publicados por autores cubanos durante el 2008. La selección tenía una regla: solo podía mencionar cinco libros. Pensé al principio que de hecho eran muy pocos, y que terminaría haciendo una injusta lista de falsa jerarquización. Después me di cuenta que era al revés; o sea, que no tenia que preocuparme por la jerarquización de las obras, y que en verdad, había leído mas libros filosóficos (de Leibniz a Zizek y Derrida) que libros escritos por cubanos. Entonces, teniendo esto en mente, la selección no fue del todo ardua. Creo haber sido un buen polígrafo en mi selección, al menos, un modesto y agradecido lector.
.
1. Motivos de Anteo (Colibrí) por Rafael Rojas. El Doctor Rojas es, posiblemente, el intelectual de más calibre analítico y que con más facilidad domina las ramas de los conceptos modernos y posmodernos para analizar la historial de la isla. Su presencia no solo pesa en la cultura cubana, sino también en la historiografía de America Latina. Cada vez que escribe una obra su pensamiento pone en escrutinio los huecos históricos de la nación cubana, mientras que se intersectan todos los planes del saber nacional: la literatura, la política, la industrial cultura, la antropología, la filosofía, o el discurso de la identidad cubana. En este libro, prequel de Tumbas sin Sosiego, se remonta al tiempo de la Republica para analizar los topoi de 'sangre, tierra, y patria' en el discurso filosófico y político de ilustres pensadores decimonónicos como Varona, Ortiz, Mañach, o Lezama. Es libro no tiene perdida: Rojas es nuestro Isaías Berlín.
.
2. La ninfa inconstante (Galaxia Gutenberg) de Guillermo Cabrera Infante. Todas las obras póstumas son polémicas por una llana razón, o mas bien una duda: quien es el autor (no-presente) que firma esa obra? Como se neutraliza una escritura post-mortem; esa especie de voz muerta en el vacío de la pagina? Ya se ha polemizado sobre el dudable logro literario de Cabrera en este libro, y no es para más. Son pocos los autores que logran tener un 'pagina' de completa perfectibilidad, muchos menos una obra, y todavía mas azaroso unas Obras Completas. Aun si este libro es obra de poco valor dentro de canon "G.C.I", su autor seguira siendo una figura fundacional dentro la Literatura Mundial. La ninfa de Cabrera, otra Lolita más del Trópico, es otro libro 'mas' de Cabrera Infante, pero su lectura es necesaria. Aclaro: fue más la efervescencia del lanzamiento de la obra (vaya el precio castigador también, tengo que confesar), por encima del contenido. Soy sincero, el libro es dispensable. Un libro leve y amable, juguetón (como todo lo de Caín) y ambulante de esa ciudad llamada Habana. Lo mejor de Cabrera Infante, lo he repetido, está en sus ensayos literarios – esas viñetas de personajes cubanos.
.
3. La Ficción Fidel (Harper Collins) de Zoe Valdés. Libro que pone orden al relajo moral en torno a la problemática cubana. De desigual metodología al libro de Iván de la Nuez (pero de misma preocupación), el libro ensayo/novela/historia de Zoe se propone lo que promete: desmontar las estructuras del poder de lo manufacturado que hacen de la Revolución cubana un producto del consumo externo de la Izquierda. Libro lleno de gallardía y de momentos de afiebrada histeria contra el castrismo – la voz de la verdad es la que habla. No es un libro para leer en una biblioteca, pero tampoco para llevar a la playa.
.
4. Pichón: A Memoir (Vintage) de Carlos Moore. Lo confieso: desconocía la obra de Carlos Moore antes de hojear este libro. Fueron temas como las polémicas de la raza de Busto y Rojas, las lecturas con Enrique Patterson, y la confrontación con el señor Pedro Pérez Sarduy, los factores que me acercaron al libro de Moore. Otro manual para espantar mitologías de la revolución y la raza negra que muchos dan por logro social y políticos después del 59. Un libro que pudiera decir más, pero que dado a su estructura biográfica, mantiene un cauce sobre ese tema tan interesante en la Cuba actual: el negro cubano.
.
5. Chiquita (Alfaguara) por Antonio Orlando Rodríguez. Una novela, en el sentido de Latinoamérica es una gestación de experiencias, una épica galáctica y magna. La novela, premiada con el Alfaguara del 2008 se circunscribe en esa rica tradición que pasa de Sarmiento a Márquez, y de Fuentes a Volpi. El personaje, una liliputiense que viene a America y que logra el éxito, es nuestra primera heroína del exilio. Conoció a presidentes y fue una querida estrella en los espectáculos del fin de siglo Americano. Mientras se forjaba una nación, se forjaba esta estrella. Orlando es, fundamentalmente, autor de cuentos de niños. Hablar de influencias es algo mágico, pero me atrevería a decir que la magia con la que te toma Chiquita es como la de los primeros embriagados recuerdos de la misma niñez.

Habría que preguntarse cuál y cómo funcionan las listas (nuestra era poscapital y poscrítica está fascinada por las creaciones de listados) tanto literarias, como musicales o de estéticas. Ninguna lista está del todo completa: el círculo nunca se cierra decía Kundera. Se que esta lista excluye a otros. Cito nombres que me vienen a la memoria mientras escribo esta nota: Isis Wirth con su Después de Giselle, fue un libro cuyo acceso me es imposible por dos razones. Ignoro por completo la danza y el ballet, y mi bolsillo no aguanta el precio de ese precioso ejemplar. También pienso en La Tabla de Armando de Armas, un libro que ha sido recibido favorablemente por la crítica, y que narra toda una experiencia de ser cubano. Si no lo leí fue por la dificultad de adquirirlo, ya que solo ha salido en Europa. Esta es mi lista de cubanos del 2008, no es la mejor, pero tampoco la más injusta.

Gerardo Muñoz
Enero 6, 2008
Gainesville, FL

2 comments:

Eufrates del Valle said...

Ando ultimamente muy disoluto con la lectura. De los que mencionas, solo he leido La Ficcion Fidel.

Totalmente de acuerdo contigo. De hecho, es en estos momentos un libro de referencias de periodistas no cubanos a la hora de escribir sobre Cuba.

GerardoFilosofo said...

Hay siempre que encontrar su espacio para las lecturas Eufrates. Aunque en el capitalismo no hay mucho tiempo. Esta lista no es del todo justa, pero creo que estan los que tienen que estar.

Gerardo