Sunday, May 24, 2009

La Habana ideográfica de José Juan Tablada (Nota)


A la Prof. Araceli Tinajero

El inmenso legado de José Juan Tablada fue reconocido póstumamente. El rescate del poeta mexicano se debe a ese otro ilustre mexicano universal, Octavio Paz, quien le dedico un bello ensayo donde le llama, “…nuestro poeta mas joven, hermano menor de Huidobro”, situando a Tablada como un importante precursor de la Vanguardia poética de America Latina. Introdujo, de manera auténtica y lúcida, las formas poéticas del Oriente como el haiku y la tanka. Como traductor y crítico de arte, Tablada es una de las primeras fuentes para la traducción de la poesía china, después de regresar de un viaje a la China realizado a principios del siglo veinte. El Tablada viajante es uno de los personajes míticos de la historiográfica literaria de America. La poética de Tablada de igual modo resulta una de las páginas más simpáticas de nuestras letras, situándose entre la revolución de la forma del siglo veinte y el uso del tono ironico y risueño.

Momento de infinito regocijo lo he encontrado en su colección “Li Po y otros poemas”, y en especial en el curioso poema ideográfico, análogo a los ‘calligrams’ de Apollinaire, “Impresión de la Habana”, compuesto por Tablada tras una estadía en la Habana en 1919 y publicado en el suplemente “Social”. El poema es una impresión de la Habana creado por una formación de palabras en el espacio de la página blanca. Su estructura, como señala el mismo William Bohn, de técnica visual/poético logrado por Tablada pinta mas que una foto, una impresión exótica de la ciudad: el faro del Morro, la palma (símbolo de la nación, también de lo kitsch), las olas y la tierra. Como en los pósters de nostalgia en los comercios para viajes a Cuba, o en las postales que se compran en los estantes de los aeropuertos, este poema visual de Tablada deja una Cuba vista por los ojos del extranjero, un otro que se deja cultivar por las facturas visuales manufacturadas, y no por la compleja realidad de un país en toda su heterogeneidad. Después de su regreso de Paris, Cuba para Tablada también fue una fiesta.

Los versos serpentinos y visuales de Tablada recrean a esa Habana paradisíaca: luciérnagas (y no cucuyos), mares, luces, sol, la palma. Hasta el ingenioso y poco bello verso que reza: “Surges sobre la isla de amor/ Eres / cadáver en pie del fuerte conquistador”, que compone la arquitectura del faro, puede ser leído como metáfora del “Comandante” o de las ruinas de la Habana. De igual modo, el poema de Tablada nos ilustra al menos un aspecto sobre Cuba: el comercio de la imagen paradisíaca de esa isla no es un proyecto revolucionario, ni mucho menos algo un evento de nuestra reciente historia. Cuba, como topónimo del Paraíso en la tierra tiene una larga historia (solo recordar los intercambios de Colon con los indios, quien pensaba que había llegada a las inmensas y ricas tierras de Gengis Kan). Lo más impresionante de la “impresión” de Tablada es que bien pudiese ser una realidad de esa futura Cuba que todos esperan, y que no llega. Y uno se pregunta: acaso puede ser Cuba otra que un paisaje de rumba con alcohol, de vacaciones con sol, de chispeantes mulatas, y de sexo barato? No es esa acaso la literatura post-revolucionaria que nos vende Pedro Juan Gutierrez en cada una de sus "novelas sucias", un futuro vacio del paraiso: alcohol, sexo, y locura del placer? La imagen que hoy es Cuba corresponde parcialmente a la visión profetica de Tablada de 1920.

En otra de las páginas de la literatura mexica, Tablada no ha sido el único en captar impresiones cubanas orientalistas en vuelo de turista. Alfonso Reyes, el polígloto mexicano, en su poema “La Habana” escribe: “…negros vestidos de amarillo y de guinda rondan el malecón / entre dos Luises / y los vencidos no disimulan ya los pensamientos”. Pensar Cuba, es quizás también resignarse a pensarla en base de las impresiones inventadas por otros.

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Gerardo Munoz
Mayo 23, 2009
Miami, FL.

7 comments:

Ernesto Menéndez-Conde said...

Muchas gracias por divulgar esta poesia de Tablada. El texto tuyo es tambien muy interesante. No conocia sobre la visita de Tablada a la Habana, ni sobre el este poema visual que aparecio en Social. Saludos.

Gerardo Muñoz said...

Es interesante, a mi me deslumbro este poema visual desde que lo vi hace un par de meses atras. El de Alfonso Reyes es delirante tambien.
G

Anonymous said...

NO CONOCIA EL POEMA DE TABLADA. GRACIAS GERARDO.

juan felipe said...

Sin ser Cubano me parece bastante particular, como dices, concebir a Cuba solo por medio de testimonios y de impresiones de extranjeros; y pensar que esos testimonios son solo facturas que ignoran una realidad compleja y problematica solo aumenta la complejidad de las cosas. Creo que ya habiamos hablado del caligrama alguna vez, saludo

Gerardo Muñoz said...

Es, desde luego, abrirse al otro: recibir con un gesto hospitalario a todo lo que el Otro pueda decir u opinar, pero de todos modos hay algo fatalista en lo de Cuba y por eso me gusta la imagen de Tablada: quizas, esa impresion 'exotizante', sea la Cuba del futuro (o mejor, aunque esto pueda agraviar a algunos, no es esa la Cuba de hoy y la de ayer; no es esa la Cuba que venden nuestros tristes escritores cubanos de la isla y del exilio?).
El otro en este caso lo acepto y lo coloco dentro de la realidad y no como inventor de algo que ignora.

G

PaulinaCuevas said...

Me gusta mucho como este escrito se presenta. Dando la historia y hablando de las diferentes culturas y como se reflejan en los poemas de los escritores. Uno no tiene que ser de cierto país o pueblo para poder escribir y expresar lo que se vive en tal país o pueblo. Algunas veces de la vista de un extranjero se pueden ver las diferentes perspectivas y eso abre mucho ojos a los lectores. Pienso que hasta cierto punto sería hasta como promocionar el turismo.

Anonymous said...

Sobrevive Tablada y llega al año 2009 gracias a tu comentario y la reproducción de su postal sobre La Habana. Hay algunas imprecisiones, debidas al tiempo. Tablada fue considerado el poeta joven más importante de México cuando ya no era joven. En su época fue tenido como gran poeta, fines del siglo XIX. El vivió exiliado en nueva York en tiempos de la revolución mexicana, así como otros escritores, poetas, periodistas sufrieron exilio en esos años (A. Reyes pasó de Francia a España) y Cuba era paso obligado de todos los barcos.