Friday, May 29, 2009

Marc Chagall y el Teatro Ruso de Vanguardia 1919 (Exposición de Nueva York)


La exhibición que alcancé a ver el pasado mes en el Museo Judío de Nueva York, Marc Chagall and the Artists of the Russian Jewish Theater 1919-1949, recogía una amplia muestra de las obras que Marc Chagall creó para las realizaciones teatrales de una compañía soviética de principios del siglo veinte. La exhibición se centra en la participación del gran artista judío con los otros artistas y actores de pequeñas compañías teatrales como la Habima y la llamada GOSET (Teatro Yiddish de Moscu), aquí Chagall fue diseñador de vestidos para personajes como también pintor de diferentes murales que tenían como propósito ambientar la visualidad de las obras teatrales. Tras el triunfo de la revolución bolchevique en 1917, el teatro y las artes judías diseminaron las esferas artísticas de la nueva “Unión Soviética”. El comunismo (recordemos que las raíces, al menos ideológicas, del socialismo fueron concebidas por otro judío, Moses Hess, autor de las primeras formulaciones de Zionismo moderno) preemitió que los judíos pudieran incorporarse a los rodajes teatrales del momento.


La obra de Marc Chagall a la luz de estas obras teatrales, muchas de ellas compuestas a partir de los mitos y el folklore judío como son los mitos del Golem u otros temas de conflictos entre la burguesía de principios de siglo y los residentes de los ghettos Yiddish, se reinsertan en un marco del arte social comprometido. Muchas de las obras teatrales que fueron ejecutadas por las compañías judías tenían como centro temático, las denuncias del capitalismo: los judíos, mas que verse comprometidos políticamente con el nuevo orden comunista ruso, se veían como agentes de los nuevos procesos mas justos contra el fiero capitalismo cultural que ya se avecinaban en el horizonte del desarrollo político europeo. Es esta etapa artística de Marc Chagall que la exposición intenta de volver a instaurar en la vida del artista: su relación con los artistas teatrales y poetas, y la incorporación de elementos folklóricos judíos con las demandas sociales. El artista de la “felicidad del color”, como Chagall mismo le gustaba demonizarse, entonces debe ser entendido de cierta forma bajo las reglas del paradigma del artista como ‘productor’ del arte Constructivista Ruso. Resulta de interés también para el crítico ver como en los murales teatrales de Chagall mantienen los elementos icnográficos de toda su obra: los músicos folklóricos, las parejas judías, el rabino y las inscripciones en hebreo y yidddish. El fin de las nupcias entre los artistas judíos de la Vanguardia y el gobierno soviético llegaron a su fin con la llegada de Stalin al poder. Las crecientes hostilidades y las de represión artistas – hay que recordar que los teatros en los cuales Chagall participó, no solo las historias eran judías, también dialogadas en Yiddish, causó la huida de las compañías, como la Hubima, hacia Palestina; algo que en pintura había ocurrido con la Escuela de Bazalel de Boris Schatz. Las otras compañías también fueron destruidas con el tiempo: GOSET, tras el asesinato de uno de sus miembros, fue cerrado hacia 1948; mientras que el Teatro Bakhrushin fue incendiado en 1953. Inteligentemente curada, la exposición dividas en varias salas marca la trayectoria desde los orígenes de los teatros julios moscovitas hasta sus muertes, pasando por la música, los personajes, y los inmensos murales de Marc Chagall, a los cuales los curadores le dedicaron la ultima sección del recorrido de la exposición.

El transcurso artístico de Marc Chagall en las esferas teatrales no solo es de interés para profundizar las relaciones entre arte y revolución, sino también muestra las continuidades inter-artísticas de correspondencias entre diferentes artes y de las posibles colaboraciones entre artistas de medios disímiles. Chagall, símbolo del pintor de la expresión judía moderna, es incomprensible sin esta etapa donde el color folklórico se diluye en el espíritu revolucionario.

___
Gerardo Munoz
Mayo del 2009
Miami, FL.

No comments: