Wednesday, June 24, 2009

Adorno, o dos lecciones para la crisis


En plena guerra de Vietnam, el filosofo alemán, quizás nuestro intelectual mas importante del siglo pasado, T. W. Adorno, sospechó del supuesto poder de la música popular como vehiculo de ataque contra el capitalismo y sus formas, o como forma de la denuncia de la guerra. Para Adorno, la música, o lo que se conoció levemente como “canción protesta” (Joan Báez, Bob Dylan, Joan Manuel Serrat) se configuraba dentro de la misma forma del capitalismo, haciendo que el intento de combate estuviese subyugado desde un inicio; una paradoja que conduce a una burla del capitalismo. En otras palabras, el sistema en su totalidad, vence a sus adversarios desde el primer intento de oposición.

No se hasta que punto hoy, una crítica de la crisis del arte no se convierte en otra crisis, en otra imagen por decirlo de alguna manera, de la misma maquinaria discursiva del mercado. Como la misma comodificación del capitalismo hoy abarca todos los niveles de la sociedad (y el poder existe en todos los niveles microfactoriales), las estrategias en la práctica de discurso tiene que ser múltiples y teóricas (ya que la ideología hoy, funciona en tonalidad de excepcionalidad: ¡no pienses, actúa ya!). La lección que debemos aprender de Adorno en estos tiempos de crisis, o de esta doble crisis (estética y económica), es el ejercicio de una crítica que de alguna forma no exista dentro del juego ideológico del sistema. En cambio, se necesita una critica que se mantenga al margen, que se desplace, y que surja desde diferentes formas; quizás desde formas que el capitalismo y la hegemonía tratan de ocultar y excluir en el diario vivir. La crítica del sistema, desde el momento que toma formas de consumo, se sublima y vuelve en su proceso dialéctico a convertirse en un producto más de consumo. Hoy el arte enfrenta la misma paradoja: el arte como tautológica del mercado del arte (el arte es arte, como paradigma del arte burgués), y la estetización de los medios que juegan, a modo de discurso y practica, con las formas de arte para consumo popular.

Tesis:

(I). No solo el arte hoy pasa por una crisis dentro de esa otra crisis económica y moral del Occidente, sino la misma “crítica de arte” hoy pasa por una crisis imposibilitando todo discurso crítico de las formas dominantes. Se necesita un cambio radical del mismo hacer crítica de arte ante la eminente crisis ideológica del arte.

(II). Ya no es posible hoy dar “respuestas” a los problemas de la crisis: primero que todo, debemos considerar nuevas formas de hacer crítica de arte, y así desatar preguntas (esencia de todo pensamiento filosófico) que vuelvan a legitimar el arte como verdadera forma de una vanguardia.


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Gerardo Munoz
Verano del 2009

3 comments:

Anonymous said...

EXCELENTE!

Anonymous said...

Te enviare un articulo sobre la critica de arte como problema esencial del arte. Has dado en el clavo.

Alex

Gerardo Muñoz said...

Gracias Alex, lo espero.
Un saludo