Thursday, June 4, 2009

Mario Carreño y las ventas del arte cubano

(Fuego en el batey - Mario Carreño )


El pasado mes en la casa de subastas Christie’s se vendió el cuadro, “Fuego en el Batey” de 1943 por el artista cubano Mario Carreño. Este cuadro puede leerse como pieza restante de un tríptico, junto con “La danza afrocubana” y “Los cortadores de cana” de ese período estilístico de Carreño influenciado por el muralismo mexicano. La visita de Sequeiros por la Habana hacia los años cuarenta había dejado claras marcas en la Vanguardia cubana: Carreño, con sus formas voluptuosas y coloristas; y las figuras marginadas (el trabajador, el campesino, la mujer pobre) en las obras de Eduardo Abela y Pogolotti. “El Batey”, logró venderse en más de dos millones de dólares en la subasta, siguiendo los altos precios que ya habían alcanzado los otros cuadros de Carreño.

La venta del Carreño confirma al menos dos aspectos críticos sobre los tiempos por los cuales atraviesa en estos momentos el arte cubano. Primero que el marcado para el arte cubano sigue en alza aun cuando se pasa por tiempos de crisis económica empeora para los críticos, galerías, y canales de difusión entre diferentes eventos artísticos; el arte cubano vendido en grandes casas como Sotheby o Christie’s sigue manteniendo el aura del gran arte latinoamericano. La nota de descripción del cuadro “Batey” por ejemplo incluye sorprendentes aseveraciones exóticas como esta:

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“Carreño in Fuego en el batey (and in the other two great pictures from this period) achieves a fleshy sensuality that is uniquely Tropical or even Cuban. The woman's buttocks, hips and legs are swooning, the skin of the child's body is tender, even the horse is charged with sensuousness”.


La sensualidad de la mujer cubana se inserta en la importancia del cuadro como una característica del arte cubano, o lo que es peor como un espacio de consumo de surplus libidinal ante el espectador como tambien el coleccionista del arte. Este último suceso del cuadro de Carreño también encierra una característica más misteriosa, y es la del nombre de Carreño como “un gran artista de la plástica cubana”. La asimetría entre los logros de Carreño en el mercado del arte y su posición en el canon cubano es una diferencia a considerar. Quién ha manufacturado a Carreño como un gran pintor de la plástica cubana? Dónde nace el interés de las pinturas de Carreño como paradigmas del “arte cubano”? El coleccionista del arte cubano – y seria una cuestión para una mas amplia indagación, también se ha construido desde los limites de una canon inventado, un imaginario en diferencia con lo real de lo que ha constituido el discurso de un arte paradisiaco. Un paraiso de lo distinto, que ha de ser poseido.
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Gerardo Munoz
Junio, 2009

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