Monday, August 3, 2009

Del Oriente en el arte cubano contemporáneo

(De derecha a izquierda: Gabriel Calaforra en su casa, y participantes de la muestra “Ruido en el Agua”: Glenda Salazar, Rubén Fuentes, Yuri Santana, Darly, Virginia Karina y Darwin Estacio. Al fondo los dos originales de Utamaro.)__


En el Japón y según la filosofía Zen, cada actividad de la vida cotidiana, barrer, cocinar, lavar, planchar es considerada complemento inseparable de la práctica espiritual. Es curioso que en los monasterios medievales de Europa, para los frailes benedictinos el trabajo manual era también un complemento de los momentos de meditación: ora et labora, pero por algún motivo se han olvidado mucho de los secretos en occidente, tan ferozmente direccionado únicamente al progreso material, descuidando mucho la relación de armonía mente- cuerpo, lo cual explique el creciente interés que hay en todo el mundo occidental, tanto en Europa, como en Estados Unidos y Suramérica por las practicas, hindúes, chinas y japonesas. Sin disgregarnos, en Japón, concretamente, la caligrafía, la pintura, la preparación del té, el tiro con arco, el Teatro NO, y hasta la natación, devienen caminos de autorrealización y así mismo de alto refinamiento artístico. No hay más división entre arte, religión y actividad práctica. Cualquier acción ejecutada con una determinada organicidad y cuidado de la forma, que no es más que la manera en que se economiza más la energía del que lleva a cabo la acción, puede devenir al mismo tiempo una práctica de auto trascendencia y de consecución del ideal de belleza.

La casa de Gabriel Calaforra fue en aquellos tiempos, y es aun un emporio de cultura internacional, porque a través de una red casi underground, los visitantes extranjeros de todo el mundo, periodistas, diplomáticos, artistas y escritores van a carenar a casa de Gabriel que recibe a cualquier persona, repito, si solo es honesta, en su ya famoso Monday Club desde las 8 de tarde hasta altas horas de la noche centro habanera.

En esa casa, surgió la idea necesaria, de hacer algo con este bagaje de conocimientos que se nos había transmitido, algo que desbordara los límites de la casa de Gabriel, e incluso los límites de la ciudad cultural del Instituto Superior de Artes.

Surgieron en esos tiempos dos exposiciones: “Ruido en el Agua” la primera, y “Breve instante en la Cresta de una Ola”. “Ruido en el Agua” tuvo lugar en la Casa de Humboldt, Museo Galería de la Habana Vieja, y desde el mismo título tomado del célebre haiku de Matsuo Basho:
Un viejo estanque
Se zambulle una rana
Ruido de agua.

Se sugería así que la exposición trataría sobre ese contacto cercano y contemplativo con la naturaleza que nos transmitió el curso de arte asiático.

Ruido en el agua”, cuya fecha tuvo que ser pospuesta dos o tres veces a causa de los estruendosos torrenciales de agua que caían sin interrupción, esos fenómenos del trópico llamados huracanes. Al parecer, el propio título de la muestra, se transfiguró en una invocación chamánica al agua, que acudió no en ruido leve de Basho, sino en los estrepitosos cántaros de los tifones del Caribe.

Sin embargo, la exposición se inauguró exitosamente en octubre del 2005 y mostró la obra de seis artistas que de una manera u otra reflejaban sus asimilaciones personales y que fijaban, sin copia ni remedo alguno de las obras de los maestros indios, chinos y japoneses, fragmentos de las enseñanzas del arte y la filosofía oriental. En el caso de Virginia Karina, estudiante en ese entonces de diseño escénico, en pequeñas maquetas recogía un ambiente determinado, como si fuera pequeños bonsái, reducciones sintéticas de la ciudad de noche, del paisaje interior de una cueva, una versión de una flor de Georgia O'keeffe, o (tal vez el más hermoso): un pasto azul, que evocaba el pelaje de un conejo de una delicadeza asombrosa. Esta visión de lo ínfimo, de lo imperceptible, la grandeza de lo pequeño, en un fragmento que contiene la totalidad creo que estaba logrado en estas pequeños recintos para descansar la mirada.

("La Insoportable Levedad del Ser". rama de árbol, óleo sobre lienzo)

[...]


Rubén Fuentes, quien es practicante de Hatha Yoga y de Zen que trabaja fundamentalmente con la idea esencialmente budista de la impermanencia de nuestro mundo fenoménico, así como de la captación realidades sutiles dentro de nuestra vida cotidiana, presentó 4 piezas, en la muestra "Ruido en e agua": "S.T". "Exhumaciones", "Haiku" y la pieza titulada "La insoportable levedad del ser", inspirada esta última en el título de Milan Kundera, que consistía en una rama de árbol, suspendida del techo por un casi invisible cordel, y cuya sombra proyectada sobre un lienzo en el suelo, se confundía con otras sombras pintadas, produciéndose el mismo efecto ilusorio del trampantojo.

La otra exposición, "Breve instante en la cresta de una ola" se realizó poco tiempo después en la Casa de Asia de la Habana, en marzo del 2006, también casa museo de la Habana Vieja, perteneciente a la oficina del Historiador de la Ciudad. Allí participaron los mismos artistas con la diferencia que no estuvo Virginia Karina, y se incorporó Yaniesky Bernal también practicante de Yoga en su vertiente de Anandamarga, esta segunda muestra ocurrió durante la 9na Bienal internacional de Arte de la Habana, y ofreciendo esta vez Gabriel Calaforra las palabras inaugurales. Aunque nunca estuvimos constituidos como grupo, (Volumen I tampoco fue grupo nunca), si creemos que estas dos exposiciones dejaron la marca de un interés generacional cohesionado.

La existencia en Cuba de las prácticas espirituales orientales, a pesar del conocido aislamiento del país en todos los sentidos, carencia casi total de acceso a Internet, libros sobre el tema y dificultad de la entrada y salida al país, demuestran el creciente interés de los cubanos de una apertura a las filosofías y prácticas venidas del levante, que tanto bien hacen hoy a la humanidad. En la Habana pueden encontrarse hoy en día numerosos profesores del Yoga como Eduardo Pimentel o Vladimir Ferreiro, la Self Realization Fellowship, La Sociedad Teosófica, el Centro Budista Tibetano de la rama Karma Kajiu, el Dojo Zen Soto, así como numerosos centros de artes marciales de Wu Shu, Tai Chi, Qui Gong, Aikido, Karatedo y otros.

La influencia del arte oriental en el arte cubano es indudable, este pequeño repaso así lo demuestra, esperamos que en el futuro que emana de lo que se puede hacer aquí y ahora, esto pueda servir como incentivo para futuras exposiciones de esta clase, una aspiración mayor sería lograr unificar en una misma muestra a todos los artistas aquí citados, y de ese modo contribuir a la necesaria reunificación del arte cubano disperso actualmente como se sabe por el mundo, esencialmente entre EEUU, Hispanoamérica, y Europa en general. Una exposición cuyo escenario pudiera ser lo mismo La Habana, Miami, Nueva York, Barcelona o Madrid, que pueda ser el arte como siempre un pretexto para unir a los seres humanos, más allá de fronteras ideológicas o de decisiones dogmáticas y excluyentes.

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* Este es un fragmento de un trabajo investigativo del artista Rubén Fuentes que fue ganador de la Beca de Creación Juan Francisco Elso otorgada por la Asociación de Hermanos Saiz, La Habana, Cuba, 2007. Este extenso ensayo, aun inédito, está en proceso de publicación en estos momentos. Por favor, no reproducir ninguna parte de este texto sin antes consultar al autor.

5 comments:

a said...

Gracias a ti y a Ruben por este magnifico repesaso del arte actual de la isla. Mis deseos que estos artistas lleguen muy lejos.

Anonymous said...

Excelente ensayo! Le saluda,

Luis Rincon, desde Mexico.

jorgebraulio said...

Un documentado acercamiento a una temática poco abordada en el arte cubano.
Saludos desde La Habana.

Gerardo Muñoz said...

a, gracias por pasar y por tus deseos. Creo que ya se estan cumpliendo.

Luis, muchas gracias. Se los pasare al artista Ruben.

saludos,

G

Gerardo Muñoz said...

Jorge, muchas gracias y tienes mucha razon. Solo ahora con usted, el prof Gustavo P, y ese grupo de estudiantes de la ISA es que ha comenzado a profundizar sobre esta estetica.
mis saludos,

G