Thursday, December 31, 2009

"En diciembre..." de Antonio José Ponte



Me gustaría despedir este año con un bello poema del escritor cubano Antonio José Ponte que figura al final de su libro Asiento en las ruinas. Aun cuando Ponte narra una historia podemos encontrar en el fondo una de las voces poéticas mas intensas de nuestra literatura. En este muy logrado poema en miniatura solo he podido acertar un desliz: “quiero que el tiempo pase como en las películas”. Creo que el tiempo puede pasar en la noche, en las mañanas, en los relojes, en el trabajo, pero no en las películas; pues lo que pasa en las películas son imágenes en tiempo real. A esta equivocación de esencia, le sigue el propio sema de “películas” que oscurece el fluir del poema, añadiendo una palabra que agota la temporalidad de la estrofa. Se deben evitar las metáforas o símiles de objetos que no sean naturales. Quizá sea un verso insertado para sorprender, de igual manera, he ahí el centro del misterio de un poema. Lo mejor para este Enero, y para el comienzo de una nueva década.

En Diciembre, Viendo Volar

En diciembre, viendo volar los fuegos de artificio
pienso en el tiempo.
Un año no comienza en esta noche
hecha para que algunos se abracen y rían,
sino en la mañana de mi cumpleaños.

Esta noche tan clara para los augurios
no cambiará mi suerte.
Puedo olvidarme de tocar madera,
hasta volcar la sal podría,
No cambiara mi suerte para nada.
Que nos hace creer que en diciembre
Termina una suerte y empieza otra?
Y para que brindamos
deseándonos nuevos destinos?
Amarga es la madera de mi ventana
Y pongo allí la frente.
Quiero que pase el tiempo como en las películas.

Ya dije amor y me he quedado solo,
he dicho tiempo
seguro de que todo lo arrastraba.
Voy a seguir contado las cosas que no fueron,
lo que se echo a perder por algunas palabras,
el dolor que nos dejan las despedidas.

3 comments:

Lu* said...

FINAL DE AÑO

Ni el pormenor simbólico
de reemplazar un dos por un tresl
ni esa metáfora baldía
que convoca un lapso que muere y otro que surge
ni el cumplimiento de un proceso astronómico
aturden y socavan
la altiplanicie de esta noche
y nos obligan a esperar
las doce irreparables campanadas.
La causa verdadera
es la sospecha general y borrosa
del enigma del Tiempo;
es el asombro ante el milagro
de que a despecho de infinitos azares
de que a despecho de que somos
las gotas del río de Heráclito,
perdure algo en nosotros:
inmóvil
Fervor de Buenos Aires (1923)
Jorge Luis Borges

Patricia Miranda said...

que poesia tan bonita Gerardo! mira que me ha hecho pensar en el tiempo... como el tiempo en esas peliculas donde se vive como sognando y donde el final llega muy pronto! el post sobre el Oro tambien genial! esta poesia que te ha dejado Lu de Borges tambien fantastica! vengo siempre por alguna que otra lectura breve y me voy cargada de maravillas! gracias por el blog!

Gerardo Muñoz said...

Gracias Lucia,

gracias Patricia, que bonito que vuelvas. Felicidades por el an~o nuevo, y siempre paso por tu espacio.
Un abrazo,

G