Wednesday, June 30, 2010

Propuestas de Izquierda Hispánica (Parte III final)


9.- ¿Cree que todo anticapitalismo es igual? ¿qué diferencia relevantes observa entre los movimientos anticapitalistas más destacados? ¿Cree que los movimientos utópicos son contraproducentes?

Es uno de los problemas más serios que enfrenta la Izquierda hoy. Hay que situar la realidad y la pulsión de todo movimiento emancipatorio hoy en dos líneas: aquellos que, a través de un ejercicio de la 'política menor', buscan un cambio inmediato y aquellos que aspiran al cambio total contra el capitalismo. Creo que la ideología socialista la encontramos en el primer plano, y solo ahí podríamos localizar a movimientos tan disímiles como el Ecologista, el Multiculturalista, el defensor de los Derechos Humanos, y finalmente la lógica de la "caridad".
.
Todos estos movimientos – si se le pudieran llamar así por el momento – comparten al menos una cosa: la falsa postura de estar actuando a favor de una "gran causa" cuando en realidad están retroalimentando las redes del poder...es una vieja leccion que nos ha ensañado Foucault. Estos movimientos representan, por otra parte, el fin de la política y la culturización de la norma social. Se trata de un gran chantaje como lo ha visto Slavoj Zizek con el ejemplar caso Starbucks: compras un café y salvas un niño guatemalteco o africano. Y hay algo que debe quedar claro, estos movimientos, aunque no se presentan como "radicales", si como "alternativas culturales" al capitalismo salvajes.

Pienso, a diferencia de estas ideologías de guerra anti-capitalista, que movimientos como los que han sucedido Contra-Globalización en America Latina (y adoptado por algunos países), o movimientos silencios de trabajadores en países industrializados, pueden servir de ejemplo para la lucha política en el ya entrado siglo XXI. El dilema de la resistencia contra el poder se centra hoy en la globalización. No se trata solo de un combate fijo, sino de diferentes tácticas y batallas, de uniones y multitudes, memorias y sacrificios, que deben tomar lugar para presionar por un cambio real. Como han notado ya Negri y Hardt, hay aspectos de la globalización que deben ser tomados en cuenta, y desde ahí, repensar toda acción política radical.
.
10.- ¿Cree que el tildar de izquierdas a los movimientos nacionalistas étnicos es correcto o incorrecto?
.
No todos los movimientos étnicos pueden considerarse de izquierda. La lucha de muchos movimientos etnicos, lamentablmente, estan arraigados a un nacionalismo identitario que responde en más de una forma a la presion que la globalización capitalista exhorta en diferentes comunidades. Habría que diferenciar, entonces, entre movimientos étnicos de extrema derecha, y movimientos étnicos – como Palestina – que luchan, como en las guerras anti-imperialistas del siglo pasado, por su liberación nacional. La lucha étnica hoy puede ser un aliado más de la izquierda si se lo propone, pero no veo viable la opción del movimiento nacional étnico, como ruta al socialismo del siglo XXI. Todo lo contrario: las purezas étnicas deben ser suprimidas para poder enfatizar la verdadera universalidad de todo pensamiento político. Al igual que hablar de nacionalismo en plena década del 2010, es infantil retomar el tema de la etnia o la pureza del origen para invertir en ganancia política.
.
11.- ¿Cree que el capitalismo actual de mercado pletórico –de plétora de mercancías producidas y consumidas- es el final de la historia y el estadio final de felicidad de las naciones del mundo?

Si y no. Se trata, en todo caso, de un abismo que separa dos discursos intelectuales de la Izquierda. Por una parte seguimos bajo el paraguas del "frankfurtismo" clásico que ve, en la cultura pop y el mercado libre, el fin de la historia y la inmanencia de cierto sentir apocalíptico. Al menos así lo vaticinaba Walter Benjamin con el "aura" o Guy Debord en la "sociedad del espectáculo". En la ala opuesta, la propuesta de una generación más joven, han visto en la cultura popular y en consumo posmoderno, una salida del fin de la historia y nuevos modos de resistencia. Ahí contamos con las obras de Carlos Monsiváis, Eloy Fernández Porta, o Eduardo Glissant. Es difícil de enmarcar la pregunta de la mercancía capitalista en términos de felicidad y tristeza, ya que la propia felicidad hoy en día se nutre del consumo y el derroche. De alguna forma, la dialéctica del consumo es varia entre una tristeza y una alegría que se alternan, lo mismo sucede con la guerra. Para que ésta no exista y prime la paz, necesitamos perpetuarla, hacerla más visible y lacerante. El fin de la felicidad no llegará hasta el fin mismo del capitalismo, de modo que, lo que nos queda, es reflexionar melancólicamente sobre la condición de tristeza, pobreza, y exclusión de pueblos y gentes que cargan con los restos y desperdicios de los grandes malls y derroches urbanos.
.
12.- ¿Vería con buenos ojos la lucha por la unidad de los hombres y mujeres que hablan español y portugués en una sociedad política socialista? ¿Cree posible y necesaria la unidad de 400 millones de seres humanos, con un pasado y un presente común, en el socialismo, en un futuro aún más común?

La unidad hoy, más que nunca, es necesaria. Pero no debemos caer en una unidad "con límites" como sucedió en el siglo XX. La unidad del siglo XXI tiene que ser, como la han pensado varios filósofos partiendo del debate de las comunidades, un periplo heterogéneo que se pueda situar más allá de las abundantes origenes, tierras, o lenguajes patrios. Subscribo por ejemplo, la noción del "cualquier ser" de Giorgio Agamben para la formación de unidad en el futuro: el ser que llegará en la comunidad debe ser recibido, con los brazos abiertos, con una bienvenida donde no importe la singularidad del ser, la cual siempre es trazada desde una conciencia nacional o un pasado totalitario. El socialismo es la hospitalidad del futuro, en la cual está en juego la propia vida del hombre...
__
Gerardo Munoz
Junio del 2010
Gainesville, FL.

1 comment:

Patricia Miranda said...

muy intresantes tus respuestas Gerardo! yo tambien creo que son las nuevas generaciones las que tienen el deber de proponer nuevas ideologias que partan de la unidad real entre todos los seres humanos, despojada de poderes y competitividad, una ideologia justa que no contenga los fantasmas del comunismo ni los de un capitalismo imperialista y arbitrario.
Espero estes bien! Leerte es siempre un placer! Abrazos!