Saturday, October 23, 2010

A la intemperie de Yoan Capote


La primera imagen con la cual el espectador se enfrenta al entrar a esta exposición, lleva de titulo "Isla", y abarca buena parte de pared central de la galería Jack Sheimann en Nueva York. Para un espectador común – digamos de clase media, blanco, y estadounidense – la imagen puede recordar algún viaje en el mar, o quizá, si establecen ciertas analogías literarias, al mar blanco del vacío que describe Edgar Allan Poe y que retoma Melville en una de las más grandes epopeyas Moby Dick. El artista Yoan Capote, sin embargo, es cubano, y de ahí que el mar signifique más que la grandeza de un imperio o el vacío existencial del destino; el espacio donde la vida sale a flote. Ha sido en el mar, y no en otro segmento de lo global, donde el cubano ha medido su travesía de lo que va de tierra a las aguas, de ciudadano a balsero, o de la vida a la muerte. Resulta conmovedor que el artista haya nombrado esta infinita estampa del mar "Isla", precisamente porque el insularismo solo aparece desde su ausencia, o desde esos márgenes de opresión que recuerdan a la condena que Virgilio Piñera hiciera en torno a la condición insular. La ausencia cubana en Capote, por otra parte, habla de una condición que se ha dispersado a escala global, cuyo centro solo puede estar en cada estela.

Estados Mentales es la exposición que reúne las últimas producciones artísticas de Yoan Capote y que matizan varias de los temas del arte contemporáneo: el exilio y los viajes, la precariedad y el vacío, la repetición y la memoria, la re-apropiación y el espacio de museológico. Es producente leer el título de la exposición no solo como un tema por el cual circulan las obras expuesta, sino también como un espacio del "inconciente museológico" donde se recogen las piezas de Capote [1]. El "estado mental" vendría siendo la ilusión sobre el mismo doblaje del arte, es decir, de la continuación estética en un mundo contemporáneo donde todo ha quedado a la deriva en ese "mar de la información" que algunos han previsto. La sintaxis plástica de piezas como una bandera norteamericana ("Window" lleva por titulo) construida con ladrillos, varias imágenes de una urbe neoyorquina, o simplemente unas zapatillas esculturadas (elevadas a pieza sublime del kitsch, a lo Jeff Koons), deslizan por su parte una zona crítica en una obra donde el artista queda como un flaneur en ese otr mundo de la Cuba post-comunista del presente.
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La idea del exilio se articula en la exposición de Yoan Capote de una forma metafórica y con un lirismo poco usual en el arte contemporáneo. La pieza titulada escuetamente "Migrant", escultura imaginaria donde dos piernas han sido esculpidas en forma de troncos de árboles, recoge ese abismo de la soledad con que el emigrante ha comenzado a dejar sus huellas en el proceso de salir de su espacio vivencial. De alguna forma el lenguaje expresivo de Capote es similar al de artistas como Ilya Kabokov o Humberto Castro – ambas obras han explorando el tema del exilio desde el post-comunismo – donde el destierro minimaliza el espacio mientras que máxima el tiempo de escape. Al igual que ciertas poéticas de la memoria (W.G. Sebald, Reina María Rodríguez, o Joseph Brodsky), podemos detectar aquí menos que una añoranza por la tierra que se ha dejado, un momento de transición donde todavía no se ha tocado tierra, ni donde tampoco la subjetividad se identifica con la pertenencia. Dentro del discurso de los exilios – uno de los meta-tópicos del siglo XX – las piezas de Capote recorren recintos donde la identidad ya se ha perdido o se mantienen al borde de la precariedad.

Si solo se articulara una metáfora de la impermanencia geográfica, entonces la obra de Capote quizá no tuviese la misma significación con que aterriza al tejido de lo político. A diferencia de buena parte de las exposiciones sobre arte cubano que se arman dentro y fuera de Cuba – con adagios como "libertad", "desolación", y "novedad" – la obra de Yoan Capote nos da a ver que la comunidad de los exiliados hoy pasa a ser el espacio político de la runa global [2]. El mar ya no es solo lo que separa a Cuba de Estado Unidos (metáfora del bloqueo, la crisis de los balsares, o Guantánamo), sino de las separaciones, cada vez más frecuentes, en el manejo estatal del post-9/11.
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La política en la obra de Capote pasa por un espacio generado entre la vida y el poder, entre la crisis de la identidad y la crisis de la cultura. Esta precariedad hoy no tiene referencia concreta en una nación, discurso, o agente político, sino en la condición social donde nos encontramos sumergidos [3]. De la misma forma que el estado precario constituye un presente, Capote ofrece como leit-motiv axiológico de Estados-Mentales (2010) la sensación de una vida que hoy vive bajo el signo de la intemperie. Poco importa si nos encontramos de este o de aquel lado del mar, lo que impera es la sensibilidad de un mundo que se ha liquidado con la excepción espacial de las cosas. Esta contraposición aparece varias veces en obras como "Status Quo", donde se nos presenta una balanza desproporcionadamente injusta, o "In and Out", dos imágenes (mar abierto y bandera rasgada), que hoy ya pueden convivir en un mismo plano sin ninguna contradicción ad hoc.

La "intemperie" es la fase en donde quiere situarse este estado mental que, a través de una heterogeneidad simbólica, ha podido atravesar el espacio de la política a la par de la condición existencial de los exilios. Este es el espacio de un vendaval marítimo que encontramos tras la renuncia a la totalidad. Por esos mismos exteriores se destapan los desiertos de Sergio Belinchon, o las ciudades flotantes de Tomas Saraceno. Miradas con rezago, estas obras pudiesen estar comunicando la proximidad de un futuro, es decir, un devenir del fin de la política, donde solo el arte tiene la potencia de aclamar su deterioro. Volviendo sobre la obra, nos encontramos que no es el caso: en la obra de Capote, discernimos una metáfora de lo que ha sido esta vida dañada, al decir de Adorno, que al parecer hemos llegado muy tarde a la escena para enmendarla.

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Notas:
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1. Buck-Morss, Susan & Tupitsyn, Victor . The museological unconscious: communal (post)modernism in Russia. MIT Press, 2009.


2. Puede pensarse por ejemplo, la exposición en la Boston University Gallery, "Surrounded by Water: Expressions of Freedom and Desolation in Contemporary Cuban Art", como "Cuban Avant Garde" de la colección Farber.

3. Foster, Hal. "Precarious". Art Forum. Diciembre del 2009.

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Gerardo Munoz
Octubre del 2010
Gainesville, FL.

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