Saturday, March 5, 2011

Baruj Salinas: la cifra de los caminos


El Museo José Luis Cuevas de México estará exhibiendo obras del pintor cubano-americano Baruj Salinas durante estos primeros días de Marzo hasta finales del próximo mes de Abril. La exposición se titula “Caminos”, y narra la trayectoria plástica de uno de los mayores exponentes de la abstracción cubana y latinoamericana. No deja de resultar lamentable que la figura de Baruj Salinas, aun en nuestros días, no ha conseguido el reconocimiento que se merece. Creo que, en parte, esto responde al hecho que Baruj Salinas, como buena parte de otros artistas cubanos de su generación, emigró de muy joven a los Estados Unidos y transitó por otros países durante sus comienzos en la pintura después de haber cursado estudios de arquitectura. De ahí que la condición del exiliado funcione también, en algunos casos, no como experiencia cosmopolita de la fama, sino como un acicate de la desapropiación de la experiencia artística.

En todo caso, es sumamente interesante que los comisarios de la exhibición de Baruj Salinas la haya titulado “Caminos”. Creo divisar ahí una clave para entender las múltiples rutas del pintor. Caminos que implican no solo el traslado de Cuba hacia el exilio, sino también de un medio artístico a otro (trabajar con el espacio de la arquitectura a comenzar a trabajar la dimensión de la pintura), de ciudades europeas a Miami, o de la primera etapa figurativa a la diferentes facetas de la abstracción. El acto de caminar, en efecto, nos puede conducir al judaísmo de Baruj Salinas. Un judaísmo que, como he intentado de pensar en un trabajo crítico sobre el artista, no solo responde a los orígenes sefardíes del pintor, ni a su nombre propio, sino al mero hecho de hacer de la abstracción un acontecimiento del Segundo Mandamiento del Torah en cuanto a las proscripción de las imágenes.

¿Qué me ha interesado de la obra de Baruj Salinas? En realidad no hay nada más cercano al judaísmo que el acto de caminar, o de hacer de la experiencia, sea ésta estética o no, un paseo en movimiento. En una entrada de su Ética, Spinoza intenta explicar la causa inmanente del cuerpo a través del acto de caminar. No es coincidencia, como ha recordado Giorgio Agamben, que el filósofo utilice la palabra, en castellano, pasearse, para explicar el momento en donde la causa coincide con el agente que la obliga a tramitar de la potencia al acto. La obra de Baruj Salinas, de la misma forma, es un paseo por los diferentes momentos donde la forma de la pintura coincide con la explosión astronómica del color. El recorrido más importante de Baruj Salinas – el cual he intentado estudiar en mis trabajos sobre la relación entre el Judaísmo y el arte – es precisamente donde la forma de la abstracción, si seguimos a Yves Alain-Bois, se traduce a la dimensión morfológica. En los cuadros de Baruj Salinas, por lo tanto, he buscado entender como la expresión abstracta comunica formas desde un lenguaje que, precisamente por su ósmosis, niega una lectura de signos. Se posiciona más allá de un contenido o de un referente particular o general.

La esfera donde el vacío del lenguaje pictórico y el morfológico coinciden es en la cifra. Para los teólogos de la mística judaica del siglo trece, la idea de la cifra (del árabe, que indica cero o vacío) presidía el sistema de correspondencias entre el número y el nombre, el susurro mesiánico de aquello que justamente resistía la representación. Los cuadros de Baruj Salinas son, en este sentido ilustrativos: hacen de la cifra un orden expresivo desde lo inexpresivo, un vacío que ocupa el color en la ausencia del nombre.

Treinta años de recorrido en la pintura de un artista como Baruj Salinas marca el sello de un destino y de una trayectoria que sostiene bifurcaciones en tanto a la expresión, la forma, el sentido, o la gama de colores. Por eso me complace – y nos complace – que México, un país que ha querido tanto a Baruj Salinas, sea en breve la sede de una retrospectiva de un artista cuya obra deja de ser un misterio para abrirse, en su llamado mesiánico, a todos aquellos interesados en el arte. Un arte que se comprende más allá de una comunicación, como pura percepción e iluminismo.


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Gerardo Muñoz
Marzo del 2011
Gainesville, FL.

3 comments:

Anonymous said...

Muy merecido reconocimiento al Maestro Salinas.

Anonymous said...

Bello analisis sobre Baruj Salinas. Me gustaria leer tu trabajo en algun momento.

Gerardo Muñoz said...

Gracias senores.
saludos,
G