Wednesday, August 31, 2011

Lejanía

Así tituló Jesús Díaz una película suya. Por primera vez en la historia del audiovisual cubano, el regreso de ‘aquellos’ se hacía visible, se reconocía. Un hombre regresaba desde la distancia a su tierra, encontrándose con las anacronías de las similitudes más que con las diferencias, con la aterradora idea de que el pasado también se encontraba lejos de allí. En la historia reciente del sujeto global, la cuestión del espacio es más importante que la del tiempo. O definido con más precisión: es el espacio el que abre una relación en el tiempo.

¿Podríamos pensar en algo más aislado que una isla, y a su vez, algo tan cercano de aquello que ha sido desprendido de una geografía más cercana?

Espacio y territorio: dos formas de pensar el tiempo de lo lejano y de vincularlo con formas posibles del futuro que implican ese lugar fuera del alcance ontológico, inadmisible en tanto la firmeza de un territorio, como soberanía de los cuerpos. Ya que no puede haber una soberanía comunitaria sin primero pasar por la soberanía de los cuerpos, de la potencia, de la imaginación, de la invención de un futuro.

Uno de los malestares de la cultura contemporánea es la imposibilidad de concebir lo lejano, la forma misma del futuro. La larga noche de la post-política, así como el derrotero del fin de la historia, impone un presente donde el día, la hora que marca el reloj, a diferencia del tiempo del acontecer del ser, es lo que sobredetermina los lazos de las existencias, sus materialidades en el devenir de un momento sin historia. En su reciente libro sobre el tema, Bifo se pregunta ¿qué es lo que hay después del futuro? Si una de las pasiones del siglo pasado fue el futuro, ¿cuál sería la pasión que atraviesa este nuevo curso del presente?

Y no es que hemos perdido la imaginación de un futuro. Como llega a entrever Fredric Jameson, es más difícil hoy imaginar el fin del capitalismo y de las lógicas de los mercados neo-liberales, que el propio fin del mundo. Si tomamos este pronóstico como punto de partida, hay pocas dudas que también ha entrado en crisis la secularización del mundo y sus avatares modernistas y sus ideas de progreso y bienestar. Con un futuro inimaginable, es posible que la escatología sea la forma que cobra el pensar en desamparo, sin lógicas materiales o territoriales. Sin suelo. Una escatología sin redención, no mesiánica, esto es, una espera que carece de estación.

Quizás por todo esto es que una fotografía que ha tomado el amigo Gabriel Hernández, en una tarde de paseo por el distrito de Arte de Wynwood en el sur de la Florida, sea satisfactoria y entre al registro simbólico de nuestro presente. A lo lejos, dos figuras son capturadas en un marco que pareciera avisar el fin del mundo, o la pérdida de toda lejanía concreta. Para atenuar los matices, el fotógrafo logra incluir un hermoso graffiti que muestra un niño recogiendo una piedra del suelo, en este caso, un residuo del basurero.

Se define la distancia en tanto el cuerpo. No es lo mismo ese niño que se agacha y recoge de la basura, que un niño que mira hacia delante, que se detiene e imagina. 
 
Los dos personajes se proponen caminar a lo lejos, salir del cuadro, habitar una zona de indeterminación entre el futuro y la imagen, entre el marco y el territorio, entre la palabra y los pasos. Cabizbajos y confusos, los gestos de estos sujetos se encuentran en el umbral de la historia misma, quizás en ese momento que, como advertía Kafka, nos depare no el último día, sino el día después del último.

Las crisis pueden pensarse mejor con imágenes que con palabras, conceptos, o teorías. Esto confirmaría, en efecto, que habitemos hoy en la esfera escatológica donde justamente el pensamiento opera con mediaciones imaginarias y parabólicas. Esta imagen condensa el malestar de una crisis sin nombrarla, y de una ausencia de un futuro con solo indicar su lejanía. Lejanos hemos también quedado de ese pasado en que los gestos, ante la eternidad de una fotografía, se vuelven ruinas sin recuerdos.


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Gerardo Muñoz
Septiembre de 2011
Gainesville, FL.

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