Thursday, October 20, 2011

The First Sail: vidas de J.Hillis Miller


No existen muchos documentales como el que finalmente ha realizado el profesor y amigo Dragan Kujundzic. Titulado The First Sail, el film recorre algunos de los momentos de la vida del eminente crítico literario norteamericano Hillis Miller. Pero más que una biografía sobre un nombre, lo que se ha logrado es tejer los fragmentos o “las huellas”, como gustarían a los discípulos de Derrida, de una experiencia vivencial en la crítica literaria. Kujundzic, quien en su momento preparó el último homenaje al filósofo Jacques Derrida en la Universidad de California, Irvine; ha vuelto a retomar la potencia de hacer crítica desde la modesta empresa del homenaje.

¿Es posible homenajear a un exprofesor y amigo? ¿De qué forma encontrar un punto de encuentro entre la vida rutinaria del crítico, y su labor académica, continuamente marcada por la publicación de sus libros? Apuestas como éstas han sido solo algunas de las que Kujundzic ha tenido que enfrentar al producir un documental sobre la figura del crítico norteamericano.

Es casi imposible pensar la historia reciente de la crítica literaria en Estados Unidos sin aludir a J.Hillis Miller. Autor imprescindible de tomos como Topographies, Black Holes, Speech Acts in literature, y más recientemente For Derrida (2009); Miller es quizás mejor conocido entre un público académico menos especializado como el autor del ensayo “The Critic as a Host”, pieza fundacional y antológica de la recepción de las teorías de Derrida en los estudios literarios. Al igual que Spivak y Samuel Weber, Ronell y Ulmer, Miller fue una importante figura a la hora de dibujar la reconfiguración del mapa deconstrucionista en los círculos académicos norteamericanos. En varias de sus polémicas con Fredric Jameson, Paul de Man, o Harold Bloom, por solo elucidar tres instituciones de la crítica moderna, Miller también ha demostrado que es capaz no solo de seguir el “voto” deconstrucionista, sino también innovar en el desarrollo de la  teoría post-estructuralista. Universidades como John Hopkins, Yale, o California Irvine, han sido algunas de las postas en su ya vasto itinerario que se extiende por más de cuatro décadas.

Itinerario, viaje, territorio, navegación, no solo son metáforas del desplazamiento crítico de Miller, cuyos límites en la crítica van desde el estilismo pasando por el new criticism y zarpando en la deconstrucción, sino el eje que sostiene el argumento de The First Sail.

Kujundzic, en efecto, ha logrado visualizar la vida de Miller desplegándolo dentro de una enorme cartografía por territorios norteamericanos, por ideas y libros, y por recuerdos de amistades y momentos de gran felicidad o de duelo. Toda labor crítica (solo basta recordar la escritura de Mímesis de Eric Auerbach en Estambul, en periferia de Europa) de esta forma se plantea como una escritura sobre los límites del espacio, como una diseminación entre costas y paisajes. La crítica también es, en parte, un viaje sin un destinatario preciso, salvo el continuo ruido de libros que se vuelven sirenas o vientos que pueden transformarse en signos de lectura.

Quizás el gran mérito de un crítico como Hillis Miller esté en ese intento de circunnavegar por la literatura mundial sin recurrir a la dictadura de los sentidos, apostando por una ética de la lectura y de los afectos de cualquier lector frente a la complejidad de la textura literaria.

Para ordenar el oleaje del crítico errante, Dragan Kujundzic elabora, por una parte, la afición de Miller por el mar desde niño (véase la foto de arriba), y por otra, los intertextos de su ideas. Navegar en bote es, al igual que la lectura, una actividad que Miller comprende como la realización de momentos que se resisten al centralismo de la razón y la presencia. 

Es así que podemos ver/leer The First Sail como la metáfora misma de la lectura según Miller: topografías inhóspitas en las que solemos dejar nuestras huellas. Si hablamos de Miller es imposible no aludir de algún modo el fantasma de Jacques Derrida. En un momento emotivo del documental Dragan Kujundzic yuxtapone material de una conferencia del filósofo francés sobre el significado de la “J” de Miller, confundiendo las tramas de una amistad y el rigor del pensamiento literario.

Los que hemos tenido la suerte de ver algunos fragmentos del documental hemos podido constatar no solo la lucidez del material visual, sino también la convergencia entre vida y crítica literaria. Recordando algunos de los mejores momentos del documental Derrida de Amy Kofman, The First Sail es capaz de reconstruir varias de las muchas vidas de Hillis Miller.

La próxima semana se exhibirá por primera vez en el Museo Harn, junto a la comparecencia de Hillis Miller. Por ahora es difícil imaginar los efectos que podrá tener la proyección del material acabado frente al autor de The ethics of reading. De alguna manera, otros de los avatares en esa ruta marítima que ha quedado fuera del marco, es también el momento en que el viajero se reconoce en uno de sus espejos. Kujundzic exitosamente, y con no poca generosidad, ha sabido depararnos uno de estos lentos espejos que, gracias al cine, comprenden la longitud de toda una vida.

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Gerardo Muñoz
Octubre de 2011
Gainesville, FL.

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