Saturday, March 31, 2012

Aricó y el fracaso guevarista


La muerte de Guevara en la Bolivia de 1967 fue recibida y pensada de múltiples formas en los imaginarios políticos de la izquierda latinoamericana. Para algunos grupos guerrilleros esta muerte era solo el comienzo de nuevos tipos de luchas bajo el signo del foquismo, acaso el concepto más importante del legado guevarista para buena parte de los movimientos del Tercer Mundo. Para otros, tanto para aquellos afines a los partidos comunistas ortodoxos, así como para grupos intelectuales no guerrilleros, la captura y muerte del guerrillero argentino significó la clausura de una hipótesis en la praxis política del continente.

Sin ir más allá en las complejidades que bordea la figura de Guevara – y no hablo exclusivamente de la eticidad que se ha vuelto exigente desde ambos lados del espectro político – cualquier estudio sobre el guevarismo tendría que considerar todos estos matices que se impusieron tras la mitología de su muerte. Mitología que, leída desde la tradición misma de las izquierdas latinoamericanas, pudieran responder las mitificaciones que bordean hoy la efigie del “Che” en la sociedad global actual.

Teniendo esta premisa metodológica presente, es importante rescatar el ensayo “A veinte años de la muerte del Che” por el marxista argentino José Aricó, publicado en 1987. Autor de varios libros sobre la especificidad entre marxismo y latinoamericanismo, y fundador de la importante revista gramsciana Pasado y Presente, la reflexión a destiempo de Aricó es una muestra no solo del posible diálogo entre el foquismo de Guevara y la hegemonía gramsciana, sino también de la lógica de desencuentro entre ambas posiciones estratégicas de la izquierda de los 60 y 70. 

Curiosamente el texto de Aricó comienza por pensar el fracaso del foquismo no desde el acontecimiento de la muerte de Guevara, sino incluso mucho antes, desde la derrota misma de la guerrilla de Jorge Massetti en la selva de Orán hacia los primeros años de la década del sesenta. Hasta ese momento a los “gramscianos argentinos”, como los ha rotulado Raúl Burgos, la lucha armada en el campo podía haber sido una solución posible. Aricó pasa a contar sus diálogos y polémicas con Guevara en 1965 con quien no puede establecer ningún punto de contacto:

“No creo que ninguno de los argumentos que esa noche utilicé, hicieran mella en sus convicciones. Ni la situación del país, ni el carácter de sus formaciones políticas, ni el profundo distanciamiento entre una juventud radicalizada y un movimiento obrero que buscaba el acuerdo con los militares golpistas una salida de fuerza que derrumbara el gobierno civil de Illia, ni las lecciones a extraer de una guerrilla que desconocía hasta el extremo de lo farsesco la realidad de un país complejo, diferenciado, contradictorio como era y sigue siendo el nuestro….Para el Ché, el fracaso del comandante Segundo…era simplemente una batalla perdida, pero tenia que haber otras para que las cosas pudieran ponerse en movimiento”.

Este desencuentro, además de explicitar la incapacidad de diálogo que pudiera haber tenido Guevara, muestra de cierta forma cómo, aun para las izquierdas más militantes de América Latina, la aplicación del foquismo a escala continental podría caer en malas consecuencias, como en la incitación de una implacable contrainsurgencia militarista. Más importante aun para Aricó y Pasado y Presente, el foquismo era visto como una especificidad de la Revolución Cubana, y no como el equivalente a la formación hegemónica, signada por Gramsci, bajo cierta contingencia de actores y bloques políticos nacionales. 

Por lo tanto, el llamado “fracaso guerrillero” que esgrimen hoy tanto los neo-liberales como algunos desencantados de la Izquierda, no tiene que ver con la figura de Guevara ni con el foquismo como tal, sino con la relación entre especificidad nacional y teoría del foco. Incluso, según Aricó lo problemático del foquismo no estaría en su teorización, sino en la articulación al perder de vista la compleja naturaleza de cierto contexto político nacional.

Aricó escribe hacia el final de recuento: “La lección que debemos extraer del Che no puede ser hoy insistencia en el error, sin el valor de la corrección. Las cosas por las que él combatió siguen en pie y reclaman seguidores; sigue siendo una tarea por la que nos sentimos obligados a luchar la búsqueda de una nueva forma de construir la vida asociada de los hombres”. Este énfasis en la corrección positiva del fracaso, estaría mucho más alejada del relato del desencanto, y más cercana a los discursos actuales de pensadores comunistas como Slavoj Zizek, Wu Ming, o Alain Badiou, para quienes los múltiples fracasos de los comunismos del siglo XX tendrían que estar sometidos a recomienzos con el fin de pensar las posibilidades y los retos de la izquierda en un nuevo siglo.


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Gerardo Muñoz
Marzo de 2012
Gainesville, FL.

7 comments:

Rafael Rojas said...

Bueno, Gerardo, en el estudio de la obra de Aricó, así como en el de la de Portantiero, no se puede descartar la aproximación de ambos a posiciones socialdemócratas en los años 80 y principios de los 90, durante la época de la transición a la democracia en Argentina. No estoy seguro de que desde esa perspectiva final de Aricó -él murió en 1991, el año de la desintegración de la URSS- pueda sostenerse con facilidad alguna vigencia para entonces del foquismo. Aricó era partidario de la intervención de la izquierda en la democracia representativa.

Por otro lado, me llama la atención que hables de Zizek y Badiou como pensadores "comunistas" y no como neomarxistas o, al menos, neocomunistas. ¿Son comunistas estos pensadores en el mismo sentido en que era comunista el Che? No lo creo, además de que las diferencias entre Zizek y Badiou sobre la experiencia comunista del siglo XX son bastante evidentes. ¿No te parece?

Gerardo Muñoz said...

Gracias, Rafa. Estoy de acuerdo que hacia el final de su vida intelectual Arico se acerca mucho mas a la socialdemocracia. Incluso, creo el famoso dictum de David Vinas ("los intelectuales argentinos se suben al caballo por la izquierda y se bajan por la derecha") esta dirigida a Arico y los pensadores de Pasado y Presente, justamente por este cambio ideologico. Tambien se podria decir que solo en la primera etapa de Pasado y Presente es que vemos un encuentro entre hegemonia y foquismo.

En cuanto al comunismo de Zizek, Badiou, o Wu Ming, yo si pienso que el adjetivo "comunista" se sostiene. Claro esta, hay matices. Pero yo creo que ellos mismos estarian de acuerdo que es mejor llamarlos "comunistas" que neo-marxistas", ya que el centro no es Marx ni tampoco la tradiccion marxista, sino el concepto que se encierra en el comunismo (este fue el debate de la conferencia en Londres La idea del comunismo). Sin dudas, Badiou, Zizek, o Ming, le deben mas al psicoanalisis lacaniano, o a la operaismo italiano que a los marxismos del siglo XX. Mao tambien seria una figura central, y que de alguna manera se conectaria con el guevarismo (pienso sobre todo en la defensa que Zizek ha hecho de la violencia en varios de sus libros).

Darío said...

¿Qué es un neomarxista? ¿Porqué la distinción entre comunista y neomarxista?¿Debate en Londres???

Gerardo Muñoz said...

Comunismo se referiria a una tradicion mucho mas amplia, y no necesariamente centrada en la figura de Marx, que como sabemos cometio errores. La conferencia en Londres, se refiere al congreso titulado "La idea del Comunismo" que tuvo lugar en Birkbeck Collge. Una resena del libro sobre este evento fue comentada hace algun tiempo en este blog. G

hamlet lavastida said...

Gerardo otra vez te insisto en que la izquierda , sobre todo la mas alejada de los propios conflictos de clase, en este caso la "izquierda europea" no ha comprendido la verdadera nocion de las ideas de Guevara, me resulta interesante esta fascinacion , sobre todo porque Guevara siempre tomaba la revolucion cubana como el paradigma de todos sus teorias,(...)al parecer y siempre me salta a la vista que Guevara se equivoco sobre muchas cosas(...) y la revolucion cubana no fue intrinsicamente foquista, pues existieron elemntales razones para llevarlas a cabo. Tambien recuerda que la revolucion cubana no fue la de M-26-53 , fue tambien la del II Frente del Escambray, la del Directorio Revolucionario, la de la sociedad civil que tambien tenian en jaque a Batista en la capital. Guevara ya llego cuando habia caido mucha agua en la esfera democratica cubana, donde los mismos marxistas pactaron con el poder y les sorprendio la revolucion de la noche a la manana.Creo que Guevara tardiamente en el ano 1956 callo en el manglar de las Coloradas tan de sorpresa como le fue la revolucion a los comunistas.El tenia esa vision superficial que se tiene de Cuba, como si esa nacion no fuera un pais diverso y profundamente complejo, el foquismo fracasa porque es una teoria y ante la realidad de las armas no hay teoria que valga, es algo asi como cuando se debatia en 1868-1878 por el futuro militar o civil de Cuba, cierto era que hacia falta un gobierno civil, pero como se podia hacer una guerra contra espana sin armas. Al final los hechos son uno solo , Guevara es un cadaver y sus teorias tambien, lamentablemente.
Asi que no se esas ideas de donde las saco?

Gerardo Muñoz said...

Hamlet, gracias por tu comentario. Creo que lo que dices es cierto, y justamente quien revise la historiografia sobre la centralidad del foquismo en la Revolucion Cubana dara cuenta de lo mucho que esta explicacion esta alejada de la propia construccion historica y social que dio lugar a la materializacion del triunfo del 59.

Sin embargo, lo que si me gustaria volver a enfatizar es el hecho que la guerrilla, en su momento, funciono como respuesta al determinismo economicista de buena parte de los PCs latinoamericanos. El debate estaba justamente en aquel ensayo de Guevara "Cuba: excepcion o vanguardia". Solo en ese sentido es que Guevara fue uno de los nucleos teoricos importantes de aquel entonces, y justamente hoy sigue un figura clave para quien quiera pensar la decade del 60 y los debates del marxismo latinoamericano. Yo diria, por contrario, que pensar el "cadaver" es justamente es lo mas importante.

Anonymous said...

"...la "izquierda europea" no ha comprendido la verdadera nocion de las ideas de Guevara"...

Pero si JOSE ARICO ERA ARGENTINO!