Tuesday, March 13, 2012

Una carta de Viñas a Retamar


Si anteriormente discutíamos la curiosa clausura de los 60 con que David Viñas interpretaba la muerte de Guevara en Bolivia, es importante preguntarse por otros momentos de tensiones entre intelectuales latinoamericanos frente al proceso revolucionario cubano. Por ejemplo, asombra que Viñas, a diferencia de la mayoría de los otros intelectuales de la Nueva Izquierda, no hubiera deparado en el llamado “Caso Padilla” como punto de referencia a la hora de trazar los límites de su periodización. Esta ausencia resulta más curiosa aun si tenemos en mente que, tanto el mea culpa de Padilla y como el discurso de cierre del Congreso Nacional de Educación, inaugura de alguna forma el periodo más agudo de sovietización  de la cultura cubana, como ha señalado Rafael Rojas. ¿Por qué David Viñas, siendo parte de comité de Casa de las Américas, no logra situar el caso de Padilla como ruptura en la “familia intelectual” de la Revolución Cubana?

La respuesta no admite muchas especulaciones, y la podemos encontrar en una carta abierta que el autor de Hombres de a caballo le enviase al escritor cubano Roberto Fernández Retamar en el mismo año 71. Hasta donde conozco la carta no parece haberse publicado ni en Cuadernos de Marcha, la revista Los Libros, o Casa de las Américas, tres de las publicaciones que acogieron a las polémicas intelectuales alrededor de la censura del poeta cubano. 

Lo revelador de esta brevísima carta es el sorprendente posicionamiento de Viñas frente al sensible asunto de una censura que abiertamente fracturó el campo letrado. Para un intelectual cuya obra apostaba por el compromiso sartreano y la idea de “poner el cuerpo”, resulta contradictoria su tesis de un tercer lugar para abstraerse de la polémica y de esa forma no tomar partido. En  un momento de la correspondencia, Viñas escribe:

“Y para dar un paso más adelante: discrepo, mi querido Roberto, con las apreciaciones de “estalinismo” que hacen los hombres que desde Europa le mandaron una carta a Fidel. Pero también discrepo con quienes, desde la vertiente opuesta, califican de “europeizantes” a aquellos para descalificarlos de sus juicios”.

A diferencia de sus coetáneos como Juan Gelman o Rodolfo Walsh, Viñas no asume una posición en el debate, sino que prefiere tomar la posición de quien critica y deja ver cierta articulación discursiva desde afuera. Criticando esta polaridad, Viñas toma la posición de quien tiene “dos ojos”, como el mismo lo hace en su análisis sobre la Amalia de José Mármol. Repudiando tanto los ataques de la segunda carta de los “62”, como los vituperios (“ratas”, “europeizantes”) que algunos funcionarios le respondieran a los intelectuales; el caso Padilla frente a la intervención polémica de Viñas no carece de la sustancia real de un momento de crisis que pudiera encerrar un desencuentro intelectual.

El “caso Padilla”, según Viñas, venía a distorsionar el verdadero problema suscitado por el acusado, es decir, la relación entre los intelectuales y el poder. Tema que atraviesa toda la obra de Viñas desde Los dueños de la tierra (1955) hasta Cuerpo a Cuerpo (1979), así como el discurso de aquellos años, como lo demuestra el prontuario Intelectuales y Sociedad, extenso diálogo entre escritores como Edmundo Desnoes, Roque Dalton, o René Depestre. De ahí que también pudiéramos leer la breve intervención de Viñas sobre Padilla no como una salida del debate, sino como un análisis que se ocupa de la dimensión lingüística del arte de polemizar. (Quizás es uno de los pocos casos en el debate sobre Padilla. El otro sería la inteligente intervención de Ángel Rama en su ensayo “La nueva política cultural en Cuba”).

Para algunos pensadores la formulación – no solo hay respuestas equivocadas, sino también preguntas erradas – puede tener en Viñas uno de sus figuras en el ámbito de la polémica. El "caso Padilla" fue para Viñas, justamente eso: un trueque de palabras, un desencuentro del habla, un mero “asunto”.

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Gerardo Muñoz
Marzo de 2012
New York, NY.

4 comments:

Anonymous said...

esa foto de David es muy buenas, de donde es? Saludos desde Santa Fe, Argentina.

Anonymous said...

Hola Gerardo, yo soy el autor del un blog que recién abrió llamado Un Guajiro Ilustrado (debe haberte llegado una notificación), mi nombre es Darío Escobar y estudio Periodismo en la Universidad de la Habana. Aprecio mucho tu trabajo, sobre todo, los temas de estética, el arte y el poder y el papel de los intelectuales. Me interesa mucho compartir criterios...

Mi email personal es darioalexescobar@yahoo.es


Saludos, Darío

Anonymous said...

Hola Gerardo, yo soy el autor del un blog que recién abrió llamado Un Guajiro Ilustrado (debe haberte llegado una notificación), mi nombre es Darío Escobar y estudio Periodismo en la Universidad de la Habana. Aprecio mucho tu trabajo, sobre todo, los temas de estética, el arte y el poder y el papel de los intelectuales. Me interesa mucho compartir criterios...

Mi email es darioalexescobar@yahoo.es


Saludos, Darío

Gerardo Muñoz said...

Hola Dario, muchas gracias por escribir. No, de hecho, no habia tenido noticas de ti y tu blog hasta el momento. Lo incluire en mi blogroll lista, y espero que nuestro intercambio se mantenga. Te envio un saludo hacia La Habana.

Gerardo