Acaba de ser traducido un libro que ya podemos
situar en el anaquel del pensamiento político latinoamericano: 19 y 20: apuntes para un nuevo protagonismo
social, escrito en medio de una urgencia política por el Colectivo Situaciones.
En realidad me contradigo cuando me refiero a 19 y 20 como “libro”: de lo que
aquí se trata es de la potencia de una escritura afectiva que atraviesa un modo
de encarar nuevas formas de las políticas horizontales.
Escrito en pleno candor de la crisis argentina del
2001, 19& 20 no es ni panfleto ni
manifiesto. 19 & 20 esquiva asiduamente
las categorías de la escritura y representación que ha marcado la teoría
política al menos desde Rousseau y Marx. En lugar programar un futuro como en
el manifiesto o de expresar el malestar como el panfleto, 19&20 interviene en la singularidad concreta y material de un
acontecimiento. Producido en el interior
de movimientos sociales muy heterogéneos, en los cuales participaron
estudiantes y desempleados, grupos artísticos y piqueteros, la escritura de
Colectivo supone una división fractal del pensamiento en búsqueda de un devenir
de esas nuevas subjetividades que cobraron visibilidad en la proclama destituye ¡qué se vayan todos!
II.
A esa multitud de actores sociales, Colectivo
Situaciones dieron el nombre de nuevo protagonismo social. Excediendo las
categorías tradicionales por las cuales la izquierda o el académico buscaron
leer las ramificaciones del descontento social (proletariado,
lumpen-proletario, campesinado), el nuevo protagonismo se instala como un cúmulo
de experiencias disimiles que, más allá de estar atravesados por el trabajo, se
entrelazan por los flujos afectivos y deseantes. No los une su relación con el
trabajo laboral, sino la precariedad que
implica estar desempleados. El acto político ya no se define desde la conquista
del poder o desde el poder a la imaginación, como en el Mayo del 68, sino como
un contrapoder que solo cobra fuerza desde la negatividad de su demanda. La
multitud cobra fuerzas políticas como en Bartleby: en la medida en que hace
posible el acto desde una negatividad que se instancia en lo actual.
III.
¿Cómo definir la práctica de Colectivo Situaciones?
A lo largo de esta década, se pudiera decir que no han cesado de reflexionar
sobre su método: la investigación
militante. Al margen del intelectual y el académico, la figura del
investigador-militante genera un saber sin un a prior o tabiques internos. Más
bien, construye su saber en la inmanencia misma del proceso. La figura del
investigador militante es, en este sentido, un lejano pariente de ese “maestro
ignorante” que encarna Joseph Jacotot rescatado por el pensador Jacques
Ranciere en un momento del debate interno de la izquierda francesa sobre la
tensión entre emancipación e intelectuales. El investigador-militante conoce y
produce sentidos en la medida que investiga el proceso material de la situación
desde su inmersión situacional, aboliendo las jerarquías entre maestro y
discípulo que surge de toda distribución desigual del saber.
IV.
Colectivo Situaciones buscan hacer pensable la
totalidad desde la particularidad del acontecimiento sin que esto se reduzca a
las definiciones de la “micropolíticas” que estuvieron de moda en las lógicas
posmodernas de cierto radicalismo político. En este sentido, Colectivo
Situaciones son herederos del pensamiento de León Rozitchner, para quien toda transformación
de lo universal concreto, siempre supone la transformación subjetiva y material
desde la cual se inscriben los actos. Esta capacidad transformadora que emerge
en 19 & 20, conceptualizada bajo el signo del nuevo protagonismo desmiente
el aclamado fin de la historia anunciado en los noventa por Francis Fukuyama, y tomando el Zapatismo como momento de irrupción de un nuevo tipo de resonancia política en América
Latina.
A la luz de los acontecimientos recientes que van de Túnez a Egipto, de Madrid a New York, el ciclo de movimientos tiene como antecedente en esa cadena global lo que hoy aparece inscrito bajo una fecha y una consigna: 19&20 de Diciembre, ¡Que se vayan todos! Colectivo Situaciones escribe, junto a un sinnúmero de grupos y organizaciones sociales, un texto que vuelve a ser leído hoy con la nitidez de la urgencia de la escritura, sin tampoco prescindir de la complejidad del gesto teórico o del tejido lingüístico. En este sentido, Colectivo Situaciones debe ser leído a la par de grupos como Tiqqun, Wu Ming, o Mar Traful, donde teoría y práctica se disuelven en el momento de construir un pensamiento político-teórico desde la temporalidad presente.
A la luz de los acontecimientos recientes que van de Túnez a Egipto, de Madrid a New York, el ciclo de movimientos tiene como antecedente en esa cadena global lo que hoy aparece inscrito bajo una fecha y una consigna: 19&20 de Diciembre, ¡Que se vayan todos! Colectivo Situaciones escribe, junto a un sinnúmero de grupos y organizaciones sociales, un texto que vuelve a ser leído hoy con la nitidez de la urgencia de la escritura, sin tampoco prescindir de la complejidad del gesto teórico o del tejido lingüístico. En este sentido, Colectivo Situaciones debe ser leído a la par de grupos como Tiqqun, Wu Ming, o Mar Traful, donde teoría y práctica se disuelven en el momento de construir un pensamiento político-teórico desde la temporalidad presente.
V.
Ahora bien, ¿cómo pensar ese después que ya se anuncia luego 19 &
20 con la llegada del kirchnerismo en Argentina y de los nuevos gobiernos de la
marea rosada en el Continente? ¿Hay futuro para el nuevo protagonismo en el 21?
Colectivo Situaciones ha respondido a esta situación como el momento del
impasse, donde a su vez la política tampoco ha sido absorbida o neutralizada
por los aparatos del Estado: “El antagonismo no ha desaparecido. Ha sido
conducido a la polarización, pero a la vez ha sido diseminado en el fango y la promiscuidad,
al punto de jugarse como posibilidad en cada situación. De allí, entonces, que
podamos insistir con el valor propiamente político de los colectivos (mayor
cuanto más inadecuado a la discursividad ambiente) que rehúsan disolverse en el
sentido común articulado en el proceso polarizador” (Inquietudes en el Impasse).
VI.
19 & 20 aparece en un momento político en donde los movimientos sociales
discuten su futuro, en especifico, el pasaje hacia nuevas formas de pensar los
procesos constituyentes (en cierta medida, este ha sido el tema de Declaración, el más reciente libro de Michael
Hardt & Antonio Negri). Si el destello que signó el 2001 (¡que se vayan
todos!) se sostuvo por el gesto destituyente,
la formulación constituyente (¡no,
nosotros nos quedaremos!), pareciera estar hoy más presente en las discusiones.
De ahí también que la traducción de 19
& 20 no pase exclusivamente por la lengua, sino entre el cambio estratégico
de los ciclos temporales que envuelven a los movimientos sociales y a sus desiguales
subjetividades en cada situación concreta.
La presencia de Colectivo Situaciones en Estados Unidos y la puesta en circulación del 19&20, abre canales de transmisión sobre estas experiencias singulares y obliga a la recuperación de enseñanzas que, a distintos ritmos, han venido marcando la reciente historia de los nuevos protagonismos.
La presencia de Colectivo Situaciones en Estados Unidos y la puesta en circulación del 19&20, abre canales de transmisión sobre estas experiencias singulares y obliga a la recuperación de enseñanzas que, a distintos ritmos, han venido marcando la reciente historia de los nuevos protagonismos.
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Gerardo Muñoz
Noviembre de 2012
Princeton, NJ.


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